Marco Polo Aguilar Villanueva

Licenciado en periodismo, con más de 35 años dedicado al oficio más bello del mundo, como calificara el escritor colombiano Gabriel García Márquez al periodismo.

Sus inicios fueron en el año 1976 en el periódico OVACIONES, rotativo en el que permaneció durante 10 años, para luego especializarse en el manejo de oficinas de prensa.

Fue Coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Guerrero en el periodo del gobernador José Francisco Ruiz Massieu.

Estuvo como Coordinador de Relaciones Públicas en la Dirección General  de Educación Técnica Industrial de la Secretaria de Educación Pública, con el ingeniero Raúl González Apaolaza

Fue Jefe de Información en la Delegación Iztapalapa cuando el Jefe Delegacional era René Are Islas.

Con Ángel Aguirre Rivero, como gobernador, de nueva cuenta participó en la Representación del Gobierno del Estado de Guerrero en la Coordinación de Prensa

En la Cámara de Diputados, fue Jefe del Departamento de Monitoreo de Radio y Televisión durante cinco años.

Regresó a Coordinar la Prensa en el Gobierno del Estado, con Zeferino Torreblanca Galindo.

Se fue al estado de Guerrero como Subdelegado de Comunicación Social de la Presidencia de la República.

Actualmente es asesor en el Senado de la República y tiene una colaboración de una columna política en los medios Diario 21 de Iguala, Diario Puntual, Diario de Taxco y las páginas digitales entresemana.com. analisisafondo.com, guerrerohabla.com, vorágine.com y desde luego latitudmegalopolis.com

Zona Sísmica


*Desgobierno o incapacidad operativa

 

*La sociedad, la que pone los muertos

 

*No politizar crimen de Demetrio Saldívar

 

¿Qué se puede pensar de un país en el que noticias como el asesinato de 37 personas en un fin de semana es considerado un asunto normal?

 

Pudiera ser que los mexicanos estemos perdiendo la capacidad de sorprendernos por los alcances de la violencia en el territorio nacional o hayamos aprendido a dejar pasar aquello que no nos afecte en forma directa.

 

Eso sucedió con la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa la noche del 26 de septiembre y la madrugada del mismo mes de 2014.

 

Mientras las masacres se vuelven asunto común y siguen apareciendo fosas clandestinas en distintas partes del país, el gobierno mexicano expresa su condena por los presuntos ataques con armas químicas en Siria y la muerte de 15 civiles.

 

Y no es que esta guerra civil y sus daños colaterales no sean significativos o que nos estemos volviendo insensibles, pero ¿no deberían nuestras autoridades volver la mirada hacia el interior y dimensionar en su justa medida la situación de grave emergencia que afrontamos?

 

Tan sólo el pasado fin de semana doce personas fueron asesinadas en Sinaloa, otras diez en Guerrero, nueve en Michoacán y seis más en Veracruz.

 

¿Acaso treinta y siete  muertes violentas no son un elemento de peso para que el gobierno federal hiciera un replanteamiento integral de su estrategia de seguridad pública?

 

Al paso que vamos, muy pronto podremos obtener otro nada honroso primer lugar en rubros como la inseguridad o nos colaremos a la cima del top ten de los países más peligrosos del mundo.

 

Para distintos niveles de gobierno, la salida fácil ha sido señalar que la mayoría de estas muertes están relacionadas con ajustes de cuentas del crimen organizado.

 

Pero, ¿esto es un consuelo para la ciudadanía? ¿pensarán las autoridades qué esta guerra sin tregua no representa un riesgo latente para la sociedad?

 

Las preguntas que flotan en el ambiente son: ¿qué debe ocurrir para que los funcionarios involucrados asuman su incapacidad para frenar esta escalada de violencia? ¿Cuánto más debemos esperar para que se rompa la estrecha relación entre delincuentes y funcionarios públicos?

 

Hasta hace algunos meses, las autoridades aseguraban que el mayor número de muertes violentas ocurrían en zonas en donde “cárteles rivales de la droga se disputan el control de las rutas para controlar el tráfico de estupefacientes y cometer otros delitos”.

 

Pero estas “zonas” son cada vez más grandes y las mencionadas “rutas” se extienden ahora por prácticamente todo el territorio nacional.

 

Frente a este panorama desolador, la ausencia de respuestas sigue siendo el lugar común por el que el desgobierno evade su responsabilidad o se mantiene cruzado de brazos viendo como el país se resquebraja, convirtiéndose en territorio de la impunidad y la violencia.

 

¿De qué nos sirve que los altos mandos policíacos  y del ejército nos digan que tienen identificados a los grupos criminales y que conocen los territorios que “controlan” y las rutas en que se mueven estas bandas de delincuentes?

 

¿Será que esa información no es suficiente para que se puedan asestar golpes definitivos contra estas bandas de malhechores?

 

Tan sólo en la Ciudad de México, la Secretaría de Seguridad Pública hace alarde de haber trazado ya el mapa de la delincuencia en la capital del país.

 

¿Y eso es un avance?

 

Porque la realidad cotidiana nos dice que los delincuentes siguen asaltando, matando y traficando, precisamente en los sitios marcados en esos “mapas” con toda impunidad.

 

En Guerrero, por ejemplo, esta visión ramplona y despreocupada en la lucha contra la delincuencia la encarnó el Fiscal General del Estado, Xavier Olea, quien aseguró que la seguridad de Acapulco es similar a la de Suiza.

 

Y fue, precisamente en el puerto, en donde Olea afirmó que la parte baja de Acapulco, la Costera Miguel Alemán y Punta Diamante son 99.99% seguros y donde la semana pasada dos presuntos delincuentes fueron abatidos a tiros por sicarios de una banda rival, en plena Semana Santa y en donde 5 turistas resultaron lesionados en el tiroteo.

 

¿Será que los responsables de esa seguridad, similar a la de Suiza, también andaban de vacaciones como el renunciado Robespierre Robles?

 

¿Hasta cuándo el gobierno de Héctor Astudillo seguirá permitiendo estas muestras de ineficiencia y desgobierno en el estado?

 

¿Hasta cuándo el presidente Peña Nieto tomará de una vez el “toro por los cuernos” y promueva el cese de los ineficientes, los inoperantes y los que siguen “nadando de muertito?

 

En plena etapa preelectoral, los resultados de la lucha contra la delincuencia pueden convertirse en voto de castigo contra el grupo en el poder y ya va siendo hora de que los responsables vayan poniendo su “barba a remojar”.

 

Hoy en día, la ciudadanía ya no soporta más declaraciones al aire, gracejadas verbales o chascarrillos instantáneos de los funcionarios involucrados en la seguridad pública, porque hoy en día es la sociedad la que pone los muertos, por eso el mal humor social.

 

Movimientos telúricos… Ni bien han transcurrido dos semanas de haber sido nombrado Delegado del ISSSTE en Guerrero, cuando Mario Moreno Arcos sufrió un desvanecimiento en la Ciudad de México l pasado jueves, que duró entre siete y diez minutos, y para variar, la ambulancia que solicitaron para que lo auxiliaran, como siempre, tardó en llegar algo así como media hora, tiempo en el que el guerrerense pudo haber tenido severas complicaciones…afortunadamente no pasó a mayores, más que un susto, para él y para Alicia Zamora, secretaria de Desarrollo Social en el estado, ya que dicen fue quien de inmediato le prestó auxilio al ex presidente municipal de Chilpancingo…Moreno Arcos asistía a una comida que los ex diputados federales de la LXI Legislatura le ofrecían a la secretaria general del PRI nacional, Claudia Ruiz Massieu en un salón de la FSTSE…habrá que investigar si la ambulancia era del ISSSTE, porque estaban a un paso de donde sucedió el percance, sobre todo porque el guerrerense ahora es funcionario de esa institución…En una columna de un blog de opinión del estado de Morelos www.laopiniondemorelos.ml aparece una información en donde según “fuentes cercanas a la familia Figueroa” señalan que Rubén Figueroa Smutny fue hospitalizado de urgencia por un intento de suicidio que no se consumó…se habla de su inestabilidad emocional sin mencionar nada más, ni en qué hospital está internado…ojalá todo sea una falsa alarma y que Figueroa Smutny este en buenas condiciones de salud…Por cierto, antes de enterarnos de esta información Figueroa Smutny escribió en su twiter que “Añorve (Manuel) quiere ser gobernador interino a como dé lugar, cree que puede serlo ¡Dios libre a Guerrero si esto pasara¡. Él es quien está detrás de la campaña de desestabilización en redes sociales”, y más adelante da a conocer un texto que se titula “ESTAS DESPEDIDO HECTOR” y que según el jr Figueroa, todo es obra de Manuel Añorve Baños…en fin, el destape de la cañería en Guerrero está a todo lo que da, van con todo…Mientras que el gobernador Héctor Astudillo Flores pidió no politizar el crimen  cometido la semana pasada contra del secretario general del PRD estatal, Demetrio Saldívar, el Comité Ejecutivo Nacional del PRD exigió que la federación es quien debe tomar el control de la seguridad en el estado…el presidente de ese partido en la entidad, Celestino Cesáreo declaró que el gobernador Astudillo ya perdió el control de la seguridad y ya fue rebasado…por cierto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, envió sus condolencias a la familia del secretario general del PRD estatal y critico el silencio del secretario general de la OEA, Luis Almagro, sobre los asesinatos de periodistas y políticos en México…Robespierre Robles Hurtado, dimitió al cargo de presidente del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, argumentando “motivos de salud”, cuando más sanote se le veía…sin embargo, su renuncia se debió a la publicación de una foto en donde se exhibe en un viaje de vacaciones junto con su familia en Las Vegas, pero dicen, él no tiene la culpa, sino su esposa por querer vanidosa…de inmediato fue nombrado como su sustituto el magistrado Alberto López Celis

 

marcop1955@hotmail.com

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