2018: LAS DEBILIDADES DE MEADE

Por:


Enfundado en una chamarra roja como la que usan los priístas de hueso colorado, entre ellos su jefe máximo el presidente Enrique Peña Nieto, José Antonio Meade Kuribeña el Secretario de Hacienda recorre el país los fines de semana aprovechando los días de asueto y se presenta, ante auditorios a modo, como el más priísta de los priístas.

Meade Kuribeña nunca estuvo afiliado al Partido Revolucionario Institucional, pero se acoge al “derecho sangre”, presume que su padre fue miembro de ese partido, sin embargo, la apertura en agosto pasado en los estatutos de ese partido para que aspirantes ciudadanos puedan participar en la elección interna para candidato a la Presidencia de la República, le dio la posibilidad de competir por la candidatura y, ahora, hasta priístas y no priístas  lo ven como su mejor abanderado para el 2018.

Meade encabezó este domingo un acto con mujeres en el Estado de México, en donde las damas mexiquenses lo vitorearon como virtual presidente, ahí se presentó como un priísta de cepa capaz de abanderar, con éxito, al PRI en las próximas elecciones presidenciales.

El todavía Secretario de Hacienda, quien presume ser el artífice de una estabilidad económica que los mexicanos no vemos por ningún lado, tiene sus debilidades y no son pocas, los logros económicos del actual gobierno no se reflejan en un bienestar para los ciudadanos, que por el contrario sufrimos las consecuencias ante un cada vez más pulverizado poder adquisitivo del salario.

José Antonio Meade a quien sus partidarios lo presentan como un hombre al que no tiene cola que le pisen, algo que es difícil ver en un priísta, tiene sus debilidades, su indiscutible apego al neoliberalismo que tanto daño ha hecho a México y la mayoría de los países latinoamericanos.

Sus debilidades se reflejan en el fracaso de las reformas estructurales en las a que la Secretaría a su cargo tiene una responsabilidad, como en el caso de Petróleos Mexicanos, que pese a la reforma energética, se ubica como la única petrolera en el mundo con pérdidas como las que el propio director general de la empresa productiva del Estado dio a conocer la semana pasada. ¿Sirvió de algo el gasolinazo de enero?

En las reformas educativa y laboral, que tampoco han dado los resultados esperados, poco tiene que ver pero sí en la fiscal, que no tiene contentos ni a los ricos ni al ciudadano común, todos sufrimos los altos impuestos que nos cobra el SAT, sin que veamos nada a cambio.

Algo más que enfundarse en una casaca roja y sentirse el más priísta de los priístas tendrá que hacer el señor Meade para convencer a los votantes, si finalmente es el abanderado priísta para las elecciones del próximo año, ¿usted cómo la ve?

¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.