DERECHO AL TRATO DIGNO MALTRATO ANIMAL

Por:


El pasado 20 de octubre dos perritos en abandono fueron rescatados por quien suscribe estas líneas, con el inconmensurable apoyo de Oceanican, Pilar Jerezano y otras personas, un perrito presentaba lesiones en el lomo, enfermedad de piel y un cuadro de desnutrición severa, la perrita era ciega y muy viejita, tenía mucho miedo y casi no comía, desafortunadamente murió a la semana de ser rescata –me consuela saber que no murió abandonada-; verlos en ese estado, fue muy doloroso para mí, porque los perritos tenían dueño y aun así comían en el camión de la basura…situación que los exponía a infecciones y enfermedades, estaban muy débiles, ya no tenían energía para ladrar…este cuadro me llevó a reflexionar ¿cómo es posible soportar el dolor de un animal y ser indiferente ante el mismo?

De acuerdo al INEGI México ocupa a nivel mundial el tercer lugar en maltrato animal; el maltrato comprende: tortura, lesiones, abandono, zoofilia, humanizar, de acuerdo a las cifras el maltrato animal está estrechamente relacionado con la violencia familiar, un estudio de Human Society, demostró que las personas denunciadas por maltrato animal, han sido también denunciadas por violencia familiar, lo que nos lleva a asumir una cruda y devastadora realidad que se vive en México: la falta de respeto hacia la vida. Si bien diversos estados de la República Mexicana han tipificado la conducta, por ejemplo Ciudad de México –que a su vez cuenta con la Ley de Protección a los Animales de la Ciudad México-, Colima, Yucatán, Veracruz, Quintana Roo, Nayarit, Michoacán entre otras entidades. Pero aún falta mucho por hacer, sobre todo, crear conciencia, y combatir la concepción antropocéntrica, donde el ser humano asume una posición especista, que permite –indebidamente- pensar que somos la especie predominante y que, por consiguiente, podemos instrumentalizar a otros seres sintientes, pues la “supremacía” hace pensar que solamente los seres humanos sienten y que solo ellos son un fin en sí mismo. Pero la ciencia y las éticas no antropocéntricas han comprobado que dicha posición es una falacia natural, y que en realidad somos la especie que tiene más responsabilidad tiene respecto a la biotera, más no mayor preponderancia.

De acuerdo a las éticas no antropocéntrica los seres humanos no somos la única especie que merece consideración moral, ya en 1926 Frizt Jahr (padre de la bioética) re-formuló el imperativo categórico de Kant, al señalar: Respeta por principio a cada ser viviente como fin en sí mismo, y trátalo de ser posible como a un igual. Esto quiere decir que tenemos obligaciones morales con otros seres vivos, por su parte el utilitarismo no antropocéntrico encabezado por Peter Singer sostiene que no debemos causar dolor a otros seres sintientes, ya que, de acuerdo a estudios científicos que han comprobado que los animales al poseer un sistema nervioso central, tienen capacidad de sentir dolor, sufrimiento y otras emociones, además de tener memoria, ya Bentham señala que los animales tienen capacidad de sufrimiento. Paul Taylor, sostiene que debemos respetar el ciclo de vida de todos los seres vivos, porque tenemos el deber de no dañar. Otras voces al respecto son Albert Schweitzer, Hans Jonas entre otros, se invita cordialmente al lector a profundizar en sus ideas.

Lo anterior, quiere decir, que sí tenemos una responsabilidad moral y que los animales no son objetos, tienen miedo, estrés, alegría, y no tenemos ninguna supremacía respecto a ellos, al igual que ellos tenemos un cerebro reptiliano (donde se generan las emociones), un sistema límbico que permite elaborar sentimientos y no tenemos ningún derecho a causarles sufrimiento. Ahora bien, es necesario distinguir entre maltrato animal y bienestar animal, el primero se utiliza para los animales domésticos, por ejemplo animales de compañía como los perros, y el bienestar animal contempla las condiciones de salubridad respecto de los animales dedicados al consumo verbigracia, pollos, vacas, etc. este último se encuentra regulado por normas oficiales y en cambio para los animales de compañía –no mascotas, porque mascota significa amuleto de la suerte, lo que conlleva concebir al ser vivo como objeto- cada estado regula la materia. Es necesario señalar que jurídicamente en la Ciudad de México de acuerdo al artículo 4 Bis de la ley de protección a los animales de la Ciudad de México, Artículo 4 Bis.- como habitantes de dicho estado, tenemos la obligación de: Proteger a los animales, garantizar su bienestar, brindarles atención, asistencia, auxilio, buen trato, velar por su desarrollo natural, salud y evitarles el maltrato, la crueldad, el sufrimiento y la zoofilia. Por su parte el artículo 23 establece toda persona, física o moral, tiene la obligación de brindar un trato digno y respetuoso a cualquier animal.

Como el lector puede apreciar es un tema muy amplio queda en el tintero el análisis de la ley anteriormente mencionada y así como el análisis del bienestar animal para animales de consumo. Esperamos en las siguientes colaboraciones colmar las lagunas. Dedico con mucho amor este artículo a las personas que ayudan a los animales, como Oceanican, Areli Moner, Anselmo, Pilar Jerezano, Milagros Caninos, y otras instituciones, gracias por su labor; conmino amablemente a tomar conciencia sobre los animales, pues ellos no pueden hablar pero sí sentir y con eso basta para respetarlos.

¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.