Marco Polo Aguilar Villanueva

Licenciado en periodismo, con más de 35 años dedicado al oficio más bello del mundo, como calificara el escritor colombiano Gabriel García Márquez al periodismo.

Sus inicios fueron en el año 1976 en el periódico OVACIONES, rotativo en el que permaneció durante 10 años, para luego especializarse en el manejo de oficinas de prensa.

Fue Coordinador de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Guerrero en el periodo del gobernador José Francisco Ruiz Massieu.

Estuvo como Coordinador de Relaciones Públicas en la Dirección General  de Educación Técnica Industrial de la Secretaria de Educación Pública, con el ingeniero Raúl González Apaolaza

Fue Jefe de Información en la Delegación Iztapalapa cuando el Jefe Delegacional era René Are Islas.

Con Ángel Aguirre Rivero, como gobernador, de nueva cuenta participó en la Representación del Gobierno del Estado de Guerrero en la Coordinación de Prensa

En la Cámara de Diputados, fue Jefe del Departamento de Monitoreo de Radio y Televisión durante cinco años.

Regresó a Coordinar la Prensa en el Gobierno del Estado, con Zeferino Torreblanca Galindo.

Se fue al estado de Guerrero como Subdelegado de Comunicación Social de la Presidencia de la República.

Actualmente es asesor en el Senado de la República y tiene una colaboración de una columna política en los medios Diario 21 de Iguala, Diario Puntual, Diario de Taxco y las páginas digitales entresemana.com. analisisafondo.com, guerrerohabla.com, vorágine.com y desde luego latitudmegalopolis.com

ZONA SÍSMICA


  • Claudia Ruiz Massieu: veremos que aprendió
  • Graciela Ortiz: ha perdido de todas todas
  • Zeferino y Aguirre, no se hayan sin hueso

Interesante será el trabajo que a partir de hoy realizará la Comisión Nacional para la Postulación de Candidaturas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en la que como presidente estará la también secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, Claudia Ruiz Massieu.

Veremos cómo resuelve Ruiz Massieu la terrible disyuntiva en la que se encuentra la dirigencia del PRI, de cumplir con la nueva premisa de la equidad de género, la apertura a los jóvenes y la representación política de las etnias del país, o bien, realizar una selección de candidatos que en forma inobjetable le aseguren el triunfo al partido tricolor en las zonas en que aún tiene presencia dominante.

Lo dijo la misma Claudia Ruiz Massieu al instalar la Comisión Nacional de Postulación de Candidaturas del PRI el pasado fin de semana, que “el formar parte de esta Comisión, nos otorga la oportunidad de contribuir con el partido en una de las funciones centrales del proceso electoral: la de conducir la selección de los perfiles más competitivos que representarán al priismo en las siguientes elecciones”.

Ahora, el arribo de candidatos sin partido a las boletas electorales no sólo asegura la pulverización del voto, sino que también representa una desventaja para el Revolucionario Institucional, en las que prometen ser las elecciones más competidas en la historia de México.

De ahí que la Comisión que preside la secretaria general del CEN priista, encargada de filtrar las candidaturas a cargos de elección popular para las elecciones de 2018, deba hacer un verdadero análisis de prospectiva y no permitir que se cuelen arribistas, compadres o comadres, amigos o miembros de la familia pues hoy, más que nunca, para el priismo es tiempo de reconocer el trabajo de la base y seleccionar sólo a cuadros ganadores.

Optar por más de lo mismo o traducir esta selección en carta abierta para el pago de compromisos, antiguos favores o por la zalamera actitud de quedar bien con los altos mandos, representará una debacle para el PRI en los procesos electorales del año entrante.

En opinión de los clásicos, “el poder afecta sólo a quien no lo tiene” y ese es el principal argumento de quienes hoy detentan los cargos más representativos de la democracia mexicana, y que harán todo lo posible por seguir favoreciendo el oprobioso “chapulineo”, es decir, que buscarán que al dejar un cargo legislativo, ya les espere otro aunque sea de menor nivel, con tal de seguir viviendo del presupuesto.

Así, senadores que concluyen su gestión, meten reversa en forma súbita y están dispuestos a aceptar una diputación federal e incluso, hasta una local con tal de permanecer en la nómina.

Por ello, los integrantes de la Comisión Nacional para la Postulación de Candidaturas del PRI, son sujetos de fuertes presiones.

Diputados que buscan Jefaturas Delegacionales, Representantes a la Asamblea de la Ciudad de México que a chaleco quieren mudarse a San Lázaro, exgobernadores que quieren ser senadores y una larga lista más de casos, estarán, a partir de hoy, inmovilizando las agendas y los conmutadores de los miembros de esta Comisión para ver si algún amigo en la zona de definición les hace el “milagrito”.

Estos chapulines irredentos olvidan que la época de las cuotas de poder quedó atrás y que el corporativismo político es una antigüedad que cayó en desuso.

Sin embargo, hay que esperar hasta el último momento para saber quiénes, a fuerza de presiones, de dar “jefazos” a diestra y siniestra o de amenazar con despertar al dinosaurio dormido, logran colarse a las listas, aumentando así la posibilidad de un voto de castigo para su partido.

Para muestra un botón: en Chihuahua, un estado eminentemente rural, en el que el PRI se convirtió en oposición gracias al efecto Duarte, algunos cabilderos de poca monta quieren premiar a la senadora Graciela Ortiz González, con una curul en San Lázaro, pasando por encima de reconocidos liderazgos locales que son los que están haciendo el verdadero contrapeso en el estado, al panista Francisco Corral.

Estos “primos del amigo” del dirigente de la bancada priista en la Cámara Baja, pretenden imponer a la “Chela”, pasando por encima de un luchador social de la talla de Jesús “Chuy” Velázquez que durante años ha mantenido el liderazgo para el PRI en el Distrito IX de Chihuahua, lo que representaría una vuelta de tuerca, pero a la inversa, en este estado que se dejaron arrebatar por Acción Nacional.

Este amago de madruguete puede resultar suicida. Basta recordar cómo en la última elección, la designación de un candidato a gobernador, sin carisma ni reconocimiento de la base, fue vapuleado por el panismo.

Además, la senadora Graciela Ortíz, emanada del sector popular de su partido, ha perdido todas las contiendas electorales en que ha participado. No obstante: ¿irá por una nueva derrota?

Aquí es donde surge la gran responsabilidad de Claudia Ruiz Massíeu, quien pondrá en práctica si en verdad aprendió las enseñanzas que le dejó su padre el ex gobernador de Guerrero, José Francisco Ruiz Massieu, o simplemente pasaron de noche.

La guerrerense, ex candidata a senadora por su estado, ya expresó en la instalación de la Comisión que se debe de tomar como premisa fundamental, el fortalecimiento de la democracia interna del Partido y la unidad de las fuerzas que lo integran, “por lo que obtendremos la confianza de la ciudadanía a través de la postulación de los mejores candidatos”.

En su ensayo “Ideas a tiempo”, en el que aborda los límites de la democracia mexicana, el desaparecido José Francisco Ruiz Massieu destaca las diferencias entre dirigentes y líderes como la imposición que impulsa a los primeros y la vía de apoyo general que legitima a los segundos.

La reflexión viene a lugar porque precisamente la Comisión que dictaminará quiénes serán los candidatos de su partido para las próximas elecciones la preside la hija de este gran ideólogo de la política, y esta prueba de fuego, mostrará si el priismo es capaz de reconocer los liderazgos que aún lo sustentan o si sigue premiando el arribismo y el oportunismo de quienes buscan saltar de un cargo a otro.

Dentro de este contexto, el ceder a la presión de los santones del priismo, la pretendida limpieza del tricolor y la tan cacareada sacudida para mejorar, quedarán sólo en buenas intenciones, pues con este pago de favores y componendas estarán hundiendo en el olvido el trabajo de las verdaderas bases y los liderazgos que a pesar de todo, siguen siendo el verdadero soporte del tricolor.

Lo que está en juego, es nada menos que la permanencia en el poder. ¿O tú qué opinas distinguido lector?

Movimientos telúricos…Nadie puede dudar que cuando Zeferino Torreblanca Galindo fue presidente municipal de Acapulco, el puerto vivía unos de sus mejores días, cómo tampoco nadie puede ocultar que hoy, Acapulco vive sus peores momentos en manos del perredismo…en días pasados, el ex gobernador Zeferino Torreblanca, quien se dio perfectamente cuenta que gobernar un municipio no es lo mismo que hacerlo con un estado, en donde fracaso su política económica y social, criticó severamente al actual alcalde, Evodio Velázquez Aguirre, al afirmar que “Acapulco está en la peor cloaca de toda su historia, estoy viendo las cifras y me espanto. De las deudas que hay a largo plazo; del personal que no alcanza ni para pagar la nómina. Tan sólo hay 270 millones en laudos laborales. Está quebrado, Acapulco es ingobernable”…y amenazó con ser por quinta ocasión candidato para gobernar el municipio…otro que a pesar de tener sacos llenos de billetes no se haya sin vivir del presupuesto, es Ángel Heladio Aguirre Rivero, quien piensa ser candidato a diputado federal…y es que el hueso es el hueso…marcop1955@hotmail.com

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