ECOFEMINISMO SER O NO SER…

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Feminismo y ecofeminismo

En semanas anteriores tuve la oportunidad de asistir a un seminario sobre Metodología y Enseñanza del Derecho en la UNAM, fue muy enriquecedor. Me llamó la atención que en una mesa dedicada a Enseñanza con Perspectiva de Género, una asistente solicitó a las conferencistas bibliografía alternativa, ya que ella alegaba que hay mucha resistencia entorno al discurso del feminismo porque se considera excluyente y agresivo hacia los varones, por lo que solicitaba un aparato crítico que ayudara a ver con otros ojos al feminismo; de forma muy vaga, escueta y con una argumentación muy pobre –tal vez porque la mesa ya se había demorado- las conferencistas, quienes habían hablado de género, contestaron que era una cuestión cultural y que existe mucha bibliografía. No escuché que echaran mano del ecofeminismo constructivista lo que llamó mucho mi atención, pues considero que era el aparato crítico pertinente para contestar la pregunta. Busqué a la chica con la duda, pero ya no la encontré, me hubiera gustado discutir con ella sobre el tema…

Hoy se habla mucho de género, incluso se polarizan las opiniones, el tema de perspectiva de género está en el ojo del huracán en cuanto a las sentencias, pero son pocos los que hablan del mismo con sustento teórico, por lo que decidí que esta semana dejaría lo jurídico, para hablar un poco sobre esta corriente de pensamiento; espero en lo sucesivo hablar sobre las corrientes filosóficas y cómo han incidido en el Derecho, porque ello ayudaría a entender el ethos de varias legislaciones, por ejemplo el sentido de función social de la propiedad en el artículo 27 constitucional. Queda inaugurada dicha temática en la columna, con el tema feminismo y ecofeminismo.

El movimiento feminista surge en 1970, es la primera ola del feminismo, que apostaba por la igualdad y ejercicio pleno de las libertades, ya que la mujer estaba sometida al varón, fue una proclama de justicia. La segunda ola del feminismo fue en 1980, proclamaba la presencia de las mujeres en los puestos profesionales, el auge de profesionistas mujeres en puestos ejecutivos se debió a esta segunda ola. La tercera ola, sostiene que tanto mujeres como hombres tienen su propia valía, reconoce las diferencias entre sexos y las celebra, por lo que conmina a que la mujer libere al varón, pues culturalmente a ella se le ha permitido sentir pero al varón no -por consiguiente todos somos esclavos de la cosificación social-, mediante la ternura y sentido de cuidado propios de la mujer, pero también del hombre, la mujer debe liberar al varón para que pueda expresar sus temores, su ternura y su sentido de cuidado, en suma proclama la cultura de la No Dominación.

Ahora bien en su libro Le féminisme ou la mort Françoise d’Eaubonne –discípula de Simone de Beauvoir- menciona por primera vez la palabra ecofeminismo, el ecofeminismo combina el feminismo con el movimiento ecológico, concibe al ser como interrelación y cambio, porque todos somos seres vivientes y sensibles, se trata de entender la otredad mediante la diferencia.

Existen dos tipos de ecofeminismo, 1) el esencialista en donde la protagonista es la mujer pues ella tiene el verdadero vínculo con la vida, ya que puede concebir, prescinde del hombre y es mayormente apoyado en ciertas regiones de la India y en Estados Unidos, algunas pensadoras señalan que genera violencia, pues es un discurso fundamentalista que rechaza al varón y biologiza a la mujer, hay ideas rescatables como la recuperación de los pueblos originarios y el cuidado de la naturaleza. 2) El ecofeminismo constructivista cuya precursora fue Françoise d’Eaubonne, sostiene que la naturaleza no es está dada al hombre o a la mujer para ser explotada, por su parte también señala que la categoría de hombre y mujer son construcciones culturales, apunta que la mujer tiene mayor inclinación hacia el cuidado y la sensibilidad, debido a que fue educada para ello, por lo que propone la superación de la polarización entre hombre y mujer –aquí está la respuesta para la chica de la conferencia- porque todos estamos relacionados con el todo es decir, con la naturaleza y a todos nos corresponde cuidarla, la mujer debe ayudar al hombre a re-conectarse con sus sentimientos, porque él también tiene capacidad de sentir, se trata de vivir la diferencia y celebrarla sin ánimos de imposición o dominio.
Así que la próxima vez que se erijan argumentos en contra del feminismo como un discurso hegemónico que deja a un lado a los varones es pertinente echar un vistazo al ecofeminismo constructivista, para demoler esos mitos.

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