CANCELAR LOS FIDEICOMISOS PARA COMBATIR LA CORRUPCIÓN

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Uno de los grandes males que aqueja a nuestro país es sin duda la corrupción. El tema no es privativo de México, grado tal que la Organización de Naciones Unidas lo ha calificado como un “fenómeno maligno” que se da en todos los países, en mérito de lo cual aprobó la Convención de las Naciones Unidas Contra la Corrupción (Resolución 58/4 de la Asamblea General, de 31 de octubre de 2003), en la que se señala que la corrupción “Socava la democracia y el estado de derecho, da pie a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, menoscaba la calidad de vida y permite el florecimiento de la delincuencia organizada, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana.” Todo lo cual los mexicanos lo podemos apreciar cotidianamente al grito paroxístico de “nos dejaron a México convertido en cementerio” y “nadie habla como yo” (ver entrevista del Universal a Olga Sánchez Cordero, de 24 de julio de 2018).
Desde luego el tema no es nuevo, ya desde 1996 la Organización de Estados Americanos adoptó el que se considera como primer instrumento jurídico internacional en la materia: La Convención Interamericana contra la Corrupción, que junto con su mecanismo de seguimiento, constituyen los principales instrumentos para prevenir, detectar, sancionar y erradicar la corrupción en las Américas.

Derivado de lo anterior a nivel regional –en las Américas- y mundial –impulsado por la ONU- los países han venido implementando reformas a su legislación e instituciones para hacer vigente este propósito.

México no es la excepción, no podía serlo si desde López Portillo hemos reconocido que “la corrupción somos todos” (1976- 1982), aunque ahora se afirme que sólo las dos administraciones anteriores, bien por ello, el Manual del perfecto grillo, perdón digo político, señala que siempre se debe culpar a la administración anterior, pero en este caso, para que no haya falla mejor se culpa a las dos anteriores.

En México nos hemos tomado en serio este tema de la lucha contra la corrupción, tan es así que rápidamente nos apresuramos a… reformar la Constitución, y desde luego diversas leyes y no sólo eso, sino que creamos leyes anticorrupción (problema resuelto). La reforma Constitucional Anticorrupción se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 27 de mayo de 2015 y el 18 de julio de 2016 las leyes secundarias “que dan vida al sistema Nacional Anticorrupción” (dice la página del gobierno de Cuántos Más, también conocido como Peña Nieto). Por cierto, se le dio vida a la reforma en el 2015, pero aún no camina, es más ni siquiera gatea, habrá que esperar a que madure, pues nuestro gobierno no ha sido capaz ni de al menos nombrar al Fiscal Anticorrupción, de cuyo nombramiento depende que algunos aspectos del sistema se comiencen a aplicar, muestra de que en México hacemos las cosas con calma, no por las prisas nos vayamos a equivocar y se nombre a un Fiscal Independiente, cuando el Manual indica que todo fiscal debe ser carnal.

Pues bien, el gobierno electo no pudo ser ajeno al tema y don Peje dio a conocer el 15 de julio de 2018 los 50 lineamientos para la austeridad y contra la corrupción, entre ellos, concretamente en el punto 18 se propone: “Serán cancelados los fideicomisos y cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos y evadir la legalidad y la transparencia”. De donde resulta válido preguntar por qué cancelar fideicomisos, bien la propuesta es muy clara, porque se utilizan para ocultar fondos y evadir la legalidad y la trasparencia.

Desde mi óptica siempre he tenido la impresión de que cuando desde el gobierno se quieren hacer manejos indebidos de fondos o recursos públicos con total impunidad se crean fideicomisos (bien por ese Peje, perdón, me ganó el entusiasmo, bien por don Peje). Este recurso comenzó a ser empleado de forma sistemática por el gobierno de Fox, continuo con el Calderonato y siguió con Cuántos Más, pero ahora se propone terminar con esta práctica.

Lo único que no se entiende es que precisamente el futuro gobierno de don Peje, que propone cancelar los fideicomisos –que sirven para ocultar fondos y evadir la legalidad y la transparencia, según ellos mismos reconocen- haya creado el fideicomiso “Por los demás” para apoyar a los damnificados del sismo del 19 de septiembre de 2017, con el escándalo ya conocido.

delio.dante@latitudmegalopolis.com

 

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5 Comentarios

  1. Ana Alcántara dice:

    Gran investigación y urge un cambio estructural! Excelente trabajo del Dr. Dante López Medrano

  2. Shamanta Hernández García dice:

    Cómo lo mencionó, el tema de la corrupción se ha estado debatiendo, desde hasta años, sinceramente es un tema demasiado extenso, por lo cual, la corrupción sé qué jamás acabará,es un tema sin fin, “la corrupción lo somos todo” es una gran frase y que hasta cierto punto es correcta. ¿Quién alguna vez no ha dado una mordida?¿Quién alguna vez no ha copiado en un examen o a copiado/hecho plagio en un trabajo? La corrupción abarca un sin nivel de temas, y solo espero y yo creo que todos lo esperamos, que deje de existir esto en grandes temas como el la política, en la que roban el dinero, le roban a su propio país.

  3. Emiliano Olivares dice:

    La corrupcion es un fenómeno que se debe combatir tanto en las instituciones como en el ámbito social ya que deben de cambiar juntos para lograr un cambio eficaz y relativamente rápido. Me parece buena esta propuesta ya que al eliminar los fideicomisos se da más transparencia a los actos que realiza el gobierno.

  4. La corrupción es un problema real y casi cultural de México, lamentablemente. Como mexicano dudo que con estas medidas vaya a cambiar algo y lastimosamente así es nuestro país y nuestro sistema político.

  5. Liliana dice:

    La corrupción en esta nueva a etapa de don peje inicia desde lo más profundo de Morena, y así crecerá como el viejo pri, es por eso que supongo el cambio sera un primor.

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