EXCESOS EN LA SEGURIDAD PÚBLICA

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¿Seguridad, prevención o peligro? ¿Qué representan hoy los policías de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina? ¿Porqué el ciudadano les muestra temor y no respeto? ¿Porqué desaparecer un agrupamiento, sin limpiar y rediseñar a toda la corporación? ¿Porqué cambiar de uniforme e insignia, pero mantener su sentimiento de odio social? Hoy se exige cambiar, erradicar metástasis y toxicidad en una secretaría, donde no sólo el granadero reprimía y abusaba. Donde no sólo la “tropa” lastimó socialmente.

Es acabar con descomposición interna y reformar una secretaría que vele por la seguridad del ciudadano. Es una purga interna, con limpieza profunda y tratamiento especializado para quienes hoy todavía reprimen socialmente. Es no pensar únicamente en cumplir un viejo anhelo 68 chero. Es no sólo correr a los viejos y meter “nuevos”, también con mancha de corrupción y abuso en otros tiempos. Es transformar y resetear mentalidad para impulsar una policía ejemplar a la que no le tenga miedo el ciudadano, sino ¡Respeto!

Es erradicar de la seguridad pública una área propicia para cometer abusos al amparan de la insignia. Es caminar libremente por la calle y circular sin temor de coincidir con un patrullero. Es que la noche o la madrugada, no sirva de acoso para que te detengan con el pretexto de: ¡Lo vimos sospechoso!

Es no hacer retenes que sólo sirven para “completar el salario”. Es que no vulneren tu propiedad con una revisión que es para ver qué te inventan. Es que haya policías identificables, y no ladrones sin identidad, pero con uniforme. Es que usen una insignia para cumplir la ley, prevenir delitos y no para solapar delincuentes. Es policía ético que no use la mentira para fabricar faltas, delitos o delincuentes. Es policía que no se ofenda con una identificación que muestra actividad profesional.

Es que ser ¡Periodista! No les impulse a un actuar abusivo, sino a contribuir juntos. Es que ser estudiante, joven, mujer o ambulante, no les lleve a prepotencia. Es tratar su alteración sicológica, sus añejos traumas para cumplir normas y protocolos. Es atender médicamente a quienes se exacerban a la menor provocación y golpean. Es que no teman cuando graben su actuar, porque cumplen con las reglas. Es que no tengan que inventar artimañas -lámpara nocturna- para evitar identificarles. Es que no paguen “entres” ni los abuse el superior; es que no haya acoso contra las policías; es que no cubran desperfectos de sus unidades por cumplir con su labor; es que tengan efectiva preparación. Es simplemente que sientan orgullo de portar uniforme, insignia y ser ¡Policías!

Ya no se puede transitar con libertad, porque si para ellos eres sospechoso, la detención es inmediata. Nada los detiene. Lo mismo atacan a familias, que a mujeres. Raspan por igual y comparan a cualquier ciudadano con un delincuente. Justifican que la delincuencia también se viste de mujer. ¿Qué pasa en las mujeres y hombres policías? Es erradicar sus. Es simplemente que sientan orgullo de portar uniforme, insignia y ser ¡Policías!

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