EL MITO DE EROS Y PSIQUE

Por:

(EL IDILIO DEL AMOR Y EL ALMA)

 

Para este 14 de febrero, me despojo del análisis jurídico, para hablar sobre el mito de Eros y Psique; con el fin de recuperar la tradición del culto o amor al alma humana –la psique, aquello que sobrevive a la muerte-, que se ha visto difuminada en los últimos tiempos, debido a que el amor es identificado como el culto al cuerpo, a la imagen, al intercambio carnal y al consumo de la personalidad, tiempo y vida del otro.
Eros era el dios del amor, el deseo amoroso, simbolizaba el amor erótico pero también el impulso de la creación, el culto a la vida que florece; fue fruto de la unión de Afrodita –diosa de la belleza y del amor- y de Ares –dios de la guerra-, en el panteón romano se le conocía como Cupido –el que ama y desea compasión-, y se le representaba como un niño alado –que simbolizan la fugacidad del amor-, digno heredero del arrojo de su padre y la belleza de su madre. Cabe agregar que fue la misma Afrodita quien le regaló el arco y las flechas que portaba; las flechas con punta de oro eran para infundir el amor y las flechas con punta de plomo para infundir el olvido y la ingratitud y dicho sea de paso, tanto los seres humanos como los dioses quedaban a merced de sus flechazos.
Cuenta el mito que Eros no crecía y Afrodita preocupada, preguntó al Oráculo que le contesto que el amor no puede madurar sin pasión. Eros conoció el amor y la pasión en Psique, de quien se dice que era tan hermosa que competía con la belleza de Afrodita, porque Psique era la belleza pura del alma, la transparencia del ser, de ahí que poseyera una belleza inigualable. La deidad llena de celos y envidia mando a Eros a flechar a Psique para que se enamorara del hombre más feo y se casara con él. Eros quedó prendado de Psique y desobedeció a su madre, pidió a Céfiro –dios del viento- que la llevará a su palacio en el cielo.
Psique convivía con su amante en un rico palacio pero Eros solo la visitaba por las noches, pues no permitía que ella lo viera, temiendo que descubriera la verdad y lo rechazara. Un día Psique le pidió ver a sus hermanas, a lo que Eros accedió, cuando ellas preguntaron a Psique sobre su marido, la intrigaron y la incitaron a mirar su rostro; por la noche Psique puso una lámpara sobre el rostro de su esposo y absorta en la contemplación de su bello rostro, derrabó una gota de aceite en Eros, quien despertó y se marchó, pues le había advertido a Psique que si lo miraba nunca más volverían a estar juntos.

Psique cayó en desgracia, extrañaba a su esposo amado, desesperada, recurrió al templo de Afrodita a pedir ayuda, la diosa enojada porque Psique había roto el corazón de su hijo la puso a prueba con 4 tareas, la más difícil fue la última, pues Afrodita le pidió que bajara al Hades –reino de los muertos- para pedirle a Perséfone la esencia de la inmortalidad, quien accedió y le dio la caja de oro a Psique, pero le advirtió que no mirara su interior. Psique intrigada abrió la caja y quedó sumida en un profundo sueño en el inframundo –reino del que nadie más regresa.
Eros conmovido por el amor incondicional y la pasión de Psique bajo al inframundo y la despertó con un flechazo, subió con ella al Olimpo y pidió a Zeus que la dejara vivir con él, Zeus accedió y permitió que bebiera la Ambrosia, para que fuera inmortal, y viviera para siempre con Eros.
El mito de Psique y Eros nos recuerda que el amor se enfrenta a la realidad –después del enamoramiento- esto de la mano de las hermanas de Psique quienes la invitan a ver la realidad de su esposo, o sea el verdadero rostro del amor. Las pruebas por las que pasa Psique nos recuerdan que el amor es soledad, abandono, constancia y la búsqueda del fortalecimiento del lazo amoroso.
Psique nos recuerda que la curiosidad y deseo de saber nos puede llevar al error, a la inconsciencia –lo que se representa con el profundo sueño en que cae Psique- pero el error es también crecimiento, es fuente de conocimiento, por eso Psique es reanimada por Eros, cuando ella se encuentra consigo misma, cuando ella pasa del amor carnal al amor espiritual. Es esa alma diáfana y serena la que alcanza la divinidad, de manos del amor –pues Eros le da a beber la Ambrosia.
Y es que para que Psique –el alma- goce del amor ha de conocerse a sí misma, ha de experimentar no sólo el gozo sino también el sufrimiento. Psique es lo consciente y lo inconsciente, es de ella de quien la psicología –tratado del alma- toma su nombre y su objeto de estudio, pues la psicología en un principio deseaba conocer la realidad del alma, o sea de aquello que no perece y trasciende a la muerte la psiquiatría en sus inicios aspira a curar el alma. Se decía que Psique escapaba del cuerpo inerte por la boca en forma de mariposa, porque trasciende a la muerte, lo que anima al cuerpo –las emociones, los estados mentales, los procesos intelectuales, la personalidad del individuo.
Es por esa razón que Eros se enamora perdidamente del alma, de la vida, de aquello que no perece y pervive en el tiempo, porque es la esencia de la creación, porque el amor impulsa a la vida –al alma- y es el alma lo que le da sentido a la vida –como experiencia de autoconocimiento.

thumb_up ¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.