MUJER NO ES UNA FECHA

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Mujer, no es una fecha, no es una simple celebración, y después ¡Omisión! No es un desgarre de vestiduras en ceremonias ni en recintos suntuosos. No es importancia sólo para un voto, y después, después, ¡desmemoria! No es la defensa mediática y lucha de hipócritas. Mujer, es aquella a la que violentan desde una estructura de gobierno y le cancelan respaldo, cuando antes la utilizaron en beneficio político y la usaron para escalar peldaños. Mujer es aquella a la que hoy se le rinde homenaje, pero en su hogar le lloran y afuera le olvidan. Es la que ven que golpean y en su alrededor guardan silencio. Es la que violentan, que desaparecen, que humillan, que abusan, que asesinan, que explotan y nadie dice nada. Mujer ¡No es aquella que la honran y recuerdan cada ocho de marzo! Para después pasar inadvertida. Tampoco es aquella a la que sólo le realzan su imagen, la utilizan y después muerta nadie la recuerda. Mujer es la que violentan en la casa o violan en la calle, pero ¡Jamas recibe justicia! Mujer, no es un número de expediente en un centro de salud ni otro como averiguación previa. Es aquella que muere o padece por la espera de una cita médica, de atención en urgencias o en un Ministerio Público. Es aquella contra la que son negligentes, porque no va sangrando ni muestra los golpes en su cuerpo, aunque sangre su alma. Es a la que le niegan el derecho a medicamentos o atención afable. Es la que maltratan al hacer un trámite y la que una política defiende públicamente para su imagen y después la menosprecia.

Mujer es aquella que lucha día a día para seguir adelante; es la que llega cansada después de una jornada laboral de explotación; es la que corre porque tiene que hacer quehaceres, después de trabajar; es la que se estresa día a día, y la acusan de amargada; es la que se entristece en soledad; es la que sufre por esa violencia; es aquella por la que nadie investiga su asesinato o violación, porque en vida “era de mala reputación”. Es a la que, ¡nadie le hizo justicia! Es la que llora a sus hijos, la que se desvela cuando están enfermos; la que busca amor y encuentra desprecio; la que quiere respaldo y recibe desamparo. Mujer es la que nada contra corriente; es hasta la que pisotea a otra mujer por no dejarla crecer. Es aquella bebé que fue raptada; aquella niña que fue violada; aquella adolescente que sufre abuso; aquella que es golpeada y nadie escucha; esa la que desapareció y fue mutilada; es aquella que despojaron ante su vejez; es la que no recibe seguridad social; es la anciana que para una pensión miserable pasa horas en una fila de sucursal bancaria. Es simplemente aquella mujer con rostro que vive lo cotidiano, lo real; que grita, que sufre, que ríe, que incluso violenta a ese hombre del cual después pide castigo. Es aquella que a veces abandona a sus hijos o los maltrata por una vida miserable. Pero una real mujer es la que no exige trato diferenciado, sino respeto; es la que no busca beneficios especiales, sino sus derechos. Es la que sabe que también tiene obligaciones. Es la que se une para proteger a otra; es la que defiende para beneficio de todas; es la que se une para gritar fuerte ¡Juntas! Es la que apoya a otra, y sabe que sólo unidas se es más fuerte. Es la que respalda y hace del problema de una, el dolor de todas. Es la que no evade ni guardar silencio ante el sufrimiento ajeno. Es la que sabe que el hombre no es enemigo ni hay que combatirlo, sino respaldarse para enfrentar ambos lo que lacera en la vida diaria. Es aquella que sabe de equidad como igualdad. Es simplemente una mujer que tiene conciencia, que sabe que merece ¡Tu respeto! Que respeta y no se victimiza por ser mujer.

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