IMPOSICIÓN LARGAMENTE ANUNCIADA

Por:

*¿Separación de Poderes? Noombre,  intromisión en la Soberanía Nacional

 

lrepperjaramillo@yahoo.com

 

 

Consummatum Est. “Ministra IMPUESTA habemus”. López, Riobóo, Monreal, Esquivel,   “senadores agachones” del PAN, PRI, MC, PRD, se salieron con la suya y Jazmín Esquivel Mossa, es beneficiada en conflicto de interés, como nueva Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, producto de la Transformación de 4ª,  liderada por ya sabes quién, que tenía un “compromiso” de cuate, cuota y coto (al más puro estilo priista) con su amigo, confidente, constructor predilecto José María Riobóo, de colocar como fuera a su esposa en la otrora digna Corte de Justicia Nacional, único contrapeso político y administrativo que tenía el Poder Ejecutivo.

Con 95 votos a favor, de los 121 emitidos (son 128 senadores) la señora de Riobóo, con el mayoriteo de Morena y los insignificantes panistas, priistas, perredistas y de movimiento ciudadano, respondieron a la voz del amo, ordenada desde Palacio Nacional, para que la señora fuera colocada en un mullido sillón de la herradura de Pino Suárez #1, durante 15 años calentando el lugar… ¡Deber cumplido!, reportó Ricardo Monreal, Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado al mesías. Entonces quedan satisfechos José María, Andrés y Jazmín.

A lo largo de tres meses de “una imposición largamente anunciada”, al momento mismo en que López enviara la terna  para sustituir a la Magistrada en retiro, Margarita Luna Ramos, se colapsó la democracia cuando aparecieron en la lista los nombres de tres mujeres, dos plenamente identificadas por militancia, candidatura y amistad con Morena: Loretta Ortiz y Celia Maya, la tercera, al parecer no militante, pero con lazos sentimentales entre Andrés Manuel y Pepe María (conflicto de interés. Delito federal), de nombre Jazmín Esquivel,  prendió los focos rojos en el colectivo popular, porque se sabía que habría “dedazo” (al más puro estilo priista) en favor de la esposa del amigo y levantador de los 2os pisos del Periférico, cuando aquel era Jefe de Gobierno del DF.

Desde entonces, organismos multinacionales lanzaron alerta roja: el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional. La Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos y la Fundación para el Debido Proceso, llamaron a que si cualquiera de las 3 fuese nombrada Ministra de la Corte, se consumaría un retroceso en materia de protección a los Derechos Humanos en México.

La llamada llegó a tiempo, pero ignorada por el gobierno y el senado de la Transformación de 4ª, obsequiando a la señora de Riobóo uno de los 11 asientos de la Corte, que seguro responderá a los intereses políticos y personales de su “padrino”… ya saben quién.

De hecho, la terna fue absolutamente política, no democrática, carente de perfil profesional, ético y moral, respecto a las funciones que un Ministro debe desarrollar: estudioso de la Constitución, de los Derechos Humanos, de impartición de justicia expedita, transparente, equitativa  y sobre todo apolítica. Situación que en ninguna de los tres casos se dio.

Y no se da en el asunto que nos ocupa por razón de que su origen es viciado, corrompido, trampeado, aunque insistan los actores que no… que porque aquella tiene una larga actividad de 30 años como “impartidora” de justicia, que apenas tiene 8 años  casada con el miguis, miguis… que jamás influye en su vida profesional, bla, bla, bla… pero, la relación personal entre los tres fue determinante para la imposición.

Ok. Ya llegó. 95 Senadores “legitimaron” el proceso, es válido, legal… ¡¡vamos, hasta constitucional¡¡… pero existen dos valores insuperables, contundentes, insustituibles de los que carece la señora: ético y  moral. Pues moral y éticamente no tendrá peso ni aprecio popular, por la forma sucia en que llegó a la Corte.

Y pongo el siguiente detalle. En una primera votación sólo los morenos (de López Obrador, no podía ser de otra manera) dieron su fe, con 66 sufragios. Pero  necesitaba tener Mayoría Calificada, es decir, al menos 85 de los 128 legisladores… le faltaban 19 para cumplirle a Andrés. Al notar que el tiempo se agotaba y no resolvían el asunto, era obligado que el Senado devolviera la propuesta al remitente (AMLO)  para reenviar otra terna.

El representante de Morena en Cámara Alta y operador político de aquel –no representante popular- al punto de la histeria, llamó a receso de 30 minutos para analizar la situación. Con una palabra clave que marcaría el designio ordenado desde el Zócalo, dijo a sus similares: “tomaremos un tiempo para negociar (en política lo que parece o se dice, es), con los senadores inconformes… pero en privado, y volvemos al Salón de Plenos”.

Así fue, Monreal Ávila “negoció”  ¿qué, cuánto, cómo? con los opositores, y tras un segundo intento por “ganar como fuera”, sorpresivamente la señora de Riobóo, juntó 95 votos a favor, más de la Mayoría Calificada, y se consumó la imposición.

¡Qué lamentable, pavoroso, vergonzante, indigno papelón hicieron los “senadores” de oposición! Sabían que la terna era indeseable, por los antecedentes de las tres, sin embargo, sin asumir su papel de contrapeso político, mostraron sumisión, traición a sus representados y jugaron el juego perverso de Andrés.

¿Esto es democracia? No. Nunca. Porque si la propuesta viene viciada de origen, la obligación de los no alineados a Morena, era echarla para atrás… pero, e$a “negociación” con Monreal, exhibe a éstos como traidores a la esencia de la democracia: autócratas.

El mal está hecho, vox populi, molesta, desde luego los allegados a ella no, y lo que alguna vez fue una de las tres instituciones dignas, ejemplares, respetables, honorables, perdió su dignidad. La Corte se convirtió en  refugio de intereses políticos, mezquinos, partidistas, personales del Presidente en turno, así lo padecimos con Zedillo, Fox, Calderón, Peña y  López, cuando colocan a sus “alfiles” en la herradura.

Andrés ya tiene a su servicio 3 de los 11 senadores: Saldívar Lelo de la Rea (Ministro Presidente de la Corte), José Luis Gutiérrez Alcántara Carrancá y Jazmín Esquivel Mossa. Ya no hay vuelta atrás.

Con esta estrategia, poco a poco desaparece la división de poderes, pues el único contrapeso que tenía el Ejecutivo, ya lo absorbió: el Judicial. El Legislativo, todo, come de la mano del señor López. ¿Cómo se le llama a esto? Lo dejo de tarea.

Para dar el beneficio de la duda a la nueva ministra (en minúsculas) de la SCJN exhibiré su Hoja de Vida, y por favor observe si realmente lo que acumula como experiencia, merecía llegar a Pino Suárez # 1, pues no reúne el perfil profesional para el cargo.

Fue Magistrada de la Sala Superior del Tribunal de lo Contenciosos Administrativo

Asesora de la Subdelegación Jurídica de Gobierno del DDF en la Delegación Coyoacán.

Ocupó “cargos” en el Infonavit, en la PGJ del DF y en la ALDF

Secretaria de Estudio y Cuenta de la Presidencia del Tribunal Superior Agrario

Es egresada de la Facultad de Derecho de la UNAM

Realizó tres posgrados en diferentes especialidades: Desarrollo Administrativo, Derecho Fiscal y en el Sistema Financiero Mexicano.

¿En alguna parte de su CV se ubica como Constitucionalista, dominio absoluto de la Constitución Política Mexicana?

Uno de varios requisitos que exige la Carta Magna en su Artículo 96, para postularse o postular como Ministro de la Corte, establece, -no hay que perderlo de vista- “que por su naturaleza, la nominación debe estar basada en el criterio de méritos objetivos, eliminando de esta forma la selección llanamente discrecional. Caso que nos ocupa, pues la propuesta fue malévolamente directa, poniendo a dos contrincantes que no tenían  posibilidad alguna, lo que vox populi llama “plan con maña”, para que gane quien yo quiero. ¿O no, Andrés?

Al comparecer, sólo por protocolo, decisión tomada antes, ante el Senado, Esquivel Mossa se definió como liberal y comprometida con el equilibrio de Poderes… ¿si, cómo no? López ya tiene en sus garras al Legislativo, Ejecutivo,,, va por el Judicial.

Sorprendió cuando aseguró: la ética ocupará un lugar preponderante en mi desempeño como ministra (en minúsculas), en la cual no puede haber justicia sin ética” Wooow.

En conclusión, ya saben quién, se salió una vez más con la suya, pese a que su decisión viola de manera flagrante los principios republicanos de autonomía y separación de poderes; de soberanía institucional, al único poder que antaño fue considerado Guardián Supremo de la Constitución, que hoy el propio Ejecutivo manosea infiltrando “intereses” para aniquilarlo.

Lo más lamentable que la Corte permitió este juego perverso, que la convierte en omisa, complaciente y cómplice. El Senado sumido en su estiércol actuó como se lo ordenaron.

¡¡Separación de Poderes¡¡… Noombre… Intromisión.

 

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

 

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