VIOLETA DEL ANÁHUAC

Por:

 

 

“CHILAPA Y AMLO”

Chilapa fue conocida como la Atenas del Sur. El nivel cultural y educativo que brindaba la Iglesia Católica hacia codiciados los espacios de internamiento para laicos de mujeres y varones jóvenes.

La disciplina, la dedicación al estudio, la apuesta por la cultura, hicieron trascender las fronteras de la ciudad, hasta fuera del estado que buscaban formar parte de sus grupos de conocimiento.

Chilapa mantuvo uno de los tianguis más antiguos del país. Los días domingos llegaban a ésta ciudad – habitada por grupos Náhuas, fundada y trazada como ciudad en 1533 por Frailes Agustinos, comerciantes que vendían e intercambiaban sus productos según sus necesidades, que hizo sostener el trueque durante muchos años como una forma de vida. Pero cambió, primero filtrado por comerciantes que no entendieron el nivel del tianguis y lo mezclaron con la llamada “fayuca”, y después al quitarlo del centro donde se habían asentado por decenas de años y reubicarlo, con ello se hizo un mercado, pero se murió la tradición y se sepultó también un turismo.

Esta ciudad, vista como parte de la montaña baja, es considerada también la puerta a la montaña alta donde más étnias, además de la nahuatlaca que ha estado en ésta zona, están dos más, la Mixteca y la tlapaneca, y es un enlace también a la zona centro por dos vías, la tradicional, hacia Chilpancingo pasando por Tixtla, y la menos conocida y transitada, pero muy importante, la del Río Azul que se enlaza hacia la carretera federal México-Acapulco y hacia la Autopista del Sol, y una de las razones de violencia, se dice que apta para el paso del trasiego de sustancias tóxicas.

Chilapa ha cambiado. Monjas y Sacerdotes encargados de los centros educativos, cerraron por violencia. Ésta misma violencia presionó a muchos de sus habitantes a dejar sus viviendas, otros siguen bajo ésa presión, la vida cultural ha cambiado, la social ha dejado de tener los encuentros habituales, la religiosa se sostiene, pero la incertidumbre, el miedo, el sonido de las balas rompiendo la calma, las calles y caminos regadas con sangre y cuerpos, son el nuevo, triste y desalentador escenario.

Éste sábado fue el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Gobernador Héctor Astudillo. El tema de los hospitales que ha llevado al jefe del Ejecutivo a recorrer al país para manifestar su apoyo a la población con éste programa también estuvo presente, pero otros temas opacaron el probable éxito: la rechifla al Mandatario Estatal, las pancartas de rechazo Súper Delegado, Pablo Amílcar, la petición y replanteamiento del programa del Fertilizante y el mensaje del Jefe de la Nación parando en seco a los que están ya puestos para la sucesión gubernamental en el 2021, casi retomando aquella que fue célebre en los tiempos de dominio completo de un partido de los años 70’s “quien se mueve, no sale en la foto”.

Y los habitantes de Chilapa solo como espectadores. Y la violencia?, y los desaparecidos?, y el cambio de economía? Y la confianza para tener seguridad, tranquilidad? No, a la salida de tan importante personaje, ellos se quedan con y en una ciudad que no es la Atenas del Sur y deberán aprender a asumir que, si quieren salir adelante, no es con los representantes del preciso, que no buscan para otros sino para si mismo –según se ve- sino con el rescate de su esencia.

thumb_up ¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.