“CARTA A UN AMIGO”

Por:

Mi estimado amigo:

Ahora resulta que después de cinco años gritando que la desaparición y muerte de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, era un crimen de estado; pues resulta que siempre no lo es; y quien dijo tal aseveración, pues nada más y nada menos, que el mismo que lo propagó durante tantos años, AMLO. Lo que vemos, que con la misma facilidad con la que acusó que el crimen lo había cometido el estado, ahora con igual facilidad y cinismo dice, no fue el estado y por lo tanto no fue Peña Nieto ni los neoliberales malvados.

Estamos frente a lo que bien podríamos llamar la conspiración para derrocar la democracia pero, aprovechándose de ella; y por que lo sostengo, porque junto con la corrección política y sus afiches, que querían cobrar facturas por la reforma fiscal y la de telecomunicaciones, se dedicaron a minar las estructuras institucionales para allanar el camino a la llegada de este gobiernos y su supuesta 4T.

A eso le sumamos los embates a las reformas estructurales y a la credibilidad del gobierno de Peña Nieto, que a través de campañas mañosas de descrédito y deshonra y supuesta corrupción, como el caso de la Casa Blanca o los supuestos crímenes de y Tanhuato y Tlatlaya y por supuesto la epítome de las mentiras la estafa maestra; bueno pues, quedó consumada la conspiración que fraguó la caída de un proyecto económico y de desarrollo como no lo había visto la nación; sin embargo tal proyecto se topó con la extrema derecha e izquierda, quienes sumaron fuerzas para tirar la oportunidad para que el país pasara de ser una nación en desarrollo a una desarrollada; los logros tenían que ser empañados con la sombra de corrupción y la supuesta desigualdad y de esa manera erosionar la confianza de la sociedad y fomentar el hartazgo y el odio, que también les funcionó y que al final provocó el nacimiento de un gobierno que no se ha cansado de destruir instituciones, así como la división de poderes o los órganos autónomos y hasta los Derechos Humanos y en una palabra la democracia, a la que un día sí y el otro también la cauda de abyectos y sus corifeos de la corrección política, denostan, pues sostienen que ya no satisface los deseos del pueblo, preparando con ello, la culminación del zarpazo a la democracia, para establecer una dictadura ya no del proletariado, porque se oiría muy ridícula, pero sí del precariato, como ahora suele llamar a los trabajos que según ellos no alcanzan los niveles de satisfacción; lo paradójico de todo esto, es que no se trata de mejorar la vida y satisfactores de la sociedad, sino de empobrecerlos para que sean más dependientes y más eficaces electoralmente, porque una sociedad desarrollada y pensante no se puede controlar ni mucho menos someter.

Es fácil decir que exagero, mi querido amigo, pero una confesión como la depuesta por AMLO relativa a que no fue el estado, en el caso de Ayotzinapa, es más que suficiente para comprobar lo que eran mis más oníricas suposiciones y que tenían que ver con la teoría de la conspiración, porque es precisamente Ayotzinapa el que detona todos los demonios que se conjuraron para construir el discurso del odio, el encono, la violencia verbal y la frustración, que como Caronte el barquero de Dante nos conduce por los laberintos del infierno; así, hoy vemos cómo nuestro futuro se ve tenebroso y ruin.

Un futuro con fuerte tufo a lo que curiosamente se quiere combatir y que no es otra cosa que el verdadero neoporfismo 4.0; pues quienes invocan al viejo PRI se equivocan, porque este no destruyó, sino por el contrario fue el gran constructor de todas las instituciones, poderes y órganos autónomos, pues supo interpretar con la oposición y la sociedad al Mexico del futuro y no al del pasado, como plantea López Obrador y sus comparsas; por eso sostengo que esto se parece más a la época de un solo hombre y una sola idea, donde la libertad estaba sujeta al carácter del dictador y sus beneficiarios y te pregunto: qué instituciones construyó Porfirio Díaz si se dedicó a minar lo hecho por los liberales del siglo diecinueve? Pues eso es lo que está haciendo la contra reforma llamada 4T; destruir lo que tanto nos costó construir, para erigir el mausoleo a la ineptitud, la frustración, el encono , el odio, al fracaso y sobre todo a la manipulación popular, mediante el discurso ramplón de acusar al pasado, al que quieren regresar. A esto se le llama gobiernos populistas de retroceso. Recuerda Cuba , Venezuela , Argentina , Nicaragua y hasta hace poco con el sátrapa fraudulento de Evo, Bolivia.

Entre paréntesis; quienes sostienen que AMLO pretende colonizar desde órganos autónomos, hasta la Corte , no es con eufemismos como se denuncia a quien destruye o pervierte las instituciones; el terminajo de colonizar es para decirlo suave, cuando lo correcto es la corrupción de los poderes Constitucionales, que quedan al servicio del autócrata. Con eso de los eufemismos en los adlateres de la corrección política ya no le dicen recesión económica la que sufre el país, sino la definen como estancamiento económico; cual si fueran diferentes y no sinónimas y todo con la finalidad de no hacer enojar y ofender al Presidente totalmente palacio, que además cuenta con otras cifras; eso es como aquel padre que pretendiendo minimizar el hecho , decía que su hija no estaba embarazada, sino ligeramente embarazada. Que te parece mi querido amigo. El rastrerismo en su máxima expresión y luego se asustan con su invento. Mira que anunciar cuarenta y tantos mile de millones de dólares de inversiones, sin decir en donde y a partir de cuando , es otra de esas puestas en escena en la qué hay de todo, menos realidad y todos contentos y el país, bien y que le hace.

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