HIDALGO, ANTES DE LA INSURGENCIA

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CDMX.- El nombre completo del padre de la Patria fue Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte Villaseñor.

En junio de 1765, Miguel Hidalgo, junto con su hermano José Joaquín, partió a estudiar al Colegio de San Nicolás en Valladolid, capital de la provincia de Michoacán.

El colegio había sido fundado en 1547 por Antonio de Mendoza y Pacheco, primer virrey de Nueva España, quien entregó la universidad y el edificio donde se alojaba a los miembros de la Compañía de Jesús, que instituyeron cátedras de latín, derecho y estudios sacerdotales.

En esta institución, Hidalgo estudió letras latinas, leyó a los clásicos como Cicerón y Ovidio, y a otros como San Jerónimo y Virgilio.

A los diecisiete años de edad ya era maestro en filosofía y teología, por lo que entre sus amigos y condiscípulos se ganó el apodo de “el zorro”, por la astucia que mostraba en juegos intelectuales. Aprendió francés, otomí, náhuatl y purépecha.

Joaquín como sacerdote, escaló más peldaños que su hermano Miguel, debido a la seriedad y profesionalismo con que se manejaba en la política interna del clero y como sacerdote ante los fieles.

En cambio Miguel, era pachanguero, alegre y gran empresario, inclinado más en sus actividades a preparar a sus empleados para que fueran obreros calificados y que tuvieran una profesión que los hiciera independientes.

Además le gustaba el trago, el baile y los juegos de azar y le encantaban las mujeres, conducta que todos conocían y le valía reprimendas de sus superiores, que su carácter rebelde e inclinado a la libertad, lo invitaban a continuar en una vida azarosa y divertida.

Joaquín atendió varias parroquias, de Michoacán y Guanajuato y hasta lo que hoy es Guerrero, en Zirandaro fue el encargado de la iglesia del lugar.

Miguel Hidalgo, fue sinodal varias veces de jóvenes sacerdotes que concursaban para ocupar determinada iglesia; entre ellos de Pedro Zarzoza, quien más tarde, como realista, persiguió a Morelos después del Sitio de Cuautla y del cura Vicente de Loredo, quien metió a la cárcel al joven de 21 años, Hermenegildo Galeana de Bargas, en 1788, en su natal Tecpan, hoy Guerrero. Así fue la vida del Padre de la Patria su carrera, hacia la libertad de él y de nuestro México, que se hizo reconocido para siempre.

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