DE LA ARQUEOLOGÍA A LA SALUD

Por:

Muchas han sido las inconformidades generadas por la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), no tan solo por las cuotas que cobran en los hospitales de primer, segundo y tercer nivel, sino por el nombramiento de su director Juan Antonio Ferrer Aguilar.

Se criticaba a los gobiernos anteriores, por la designación de funcionarios que carecían de conocimiento para estar al frente de diferentes dependencias, pero bastaba con ser amigos del Presidente para que fueran capaces y se pudieran desempeñar en el cargo.

Ferrer Aguilar, tabasqueño como el presidente López Obrador, tiene la responsabilidad y facultad de decidir cómo ejercer el presupuesto del nuevo Instituto, además de nombrar a los coordinadores que estarán en la regiones distribuidas en el país.

El flamante director del Insabi, carece de experiencia en el sector salud, ya que no es médico y se ha desempeñado en otras áreas muy distintas, trabajó durante varios años en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), habiendo estado al frente de la dirección de varias zonas arqueológicas, atendiendo la conservación y protección del patrimonio Prehistórico, arqueológico, antropológico e histórico de México.

Juan Antonio Ferrer es maestro en Administración de Empresas egresado de la Universidad Olmeca y licenciado en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico de Tabasco.

Se desempeñó como subdirector del Centro INAH en Chiapas de 1989 a 1993, fue director de la zona arqueológica del Tajín, Veracruz de 1993 a 1994, director de las zonas arqueológicas de Palenque, Bonampak y Yaxchilan entre 1998 y 2004.

De 2004 a 2012 fue delegado del INAH en Tabasco y antes de ser designado en el INSABI fungía como delegado del INAH en Tabasco entre otras actividades y cargos que ha tenido ninguno relacionado con el sector salud.

Además de las quejas de las personas que se han visto afectadas por el cobro excesivo en las cuotas de recuperación en los hospitales públicos, el personal que labora en ellos no tiene claro el mecanismo para el funcionamiento del INSABI -que habrá de atender a más de 60 millones de mexicanos-, hay desabasto de medicamentos y no se cuenta con el suficiente personal médico en varias de sus unidades.

Varios legisladores, han reaccionado y expresado su inconformidad, como el senador Germán Martínez Cázares quien estuvo al frente del IMSS, quien pidió que el INSABI se deje ayudar por esa institución y se dejen de politiquería barata en materia de salud.

Aunque reconoció los esfuerzos del Presidente López Obrador para combatir la corrupción y buscar una cobertura universal de salud para los mexicanos, dijo que el Seguro Popular, no es seguro ni es popular y en cambio el IMSS si es seguro y sí es social.

Cabe mencionar que Ferrer Aguilar precisó que, por ley, la atención de primer y segundo nivel estará totalmente cubierta, pero no será así con la de tercer nivel, en la que se deberán pagar cuotas de recuperación a los centros nacionales de salud, porque así lo establece la Ley General de Salud.

thumb_up ¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.