REGULANDO TRÁFICO Y COMERCIO

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Qué tal amigos, continuamos con la lectura de parte del libro: La nao de China. El Galeón de Manila y el comercio marítimo en el siglo XVII. De Beatriz Palazuelos Rosenzwig de Editorial Trillas. Ahora conozcamos sobre las Leyes regulaban el tráfico y el comercio.

Las Leyes de 1593, que reglamentaron y limitaron el tráfico entre Nueva España y las Filipinas, también afectaron a los navíos, fijando su número a dos galeones de trescientas toneladas cada uno, y a un tercero quedando en Acapulco en caso de problemas.

Con esta prohibición, la Corona propietaria de los navíos, preveía que, en caso de naufragio o de arribada (esto es que debiera regresar por fallas graves), el costo y el riesgo financiero de la pérdida de barcos y mercancías se pudieran repartir entre el gobierno y los comerciantes de Filipinas, pero también, buscaba restringir a la vez la cantidad de sedas chinas que entraban por Acapulco, y de pesos de plata de ocho reales que pasaban a Manila.

El gobierno y los comerciantes de Filipinas no aceptaron el tonelaje por considerar que los barcos eran muy pequeños y el riesgo muy grande.

Al paso del tiempo, encontraron ventajas en que se enviara un solo galeón de mil cuatrocientas o mil quinientas toneladas: la travesía de Manila a Acapulco, que podía durar hasta ocho meses, se haría con más seguridad, dada la altura y el peso del barco frente al mar.

En caso de un ataque enemigo, eran poco vulnerables: por su altura, su abordaje no era posible, y los barcos del enemigo quedaban bajo el fuego de su artillería.

Un argumento importante fue que dos naves de menor tamaño necesitaban, cada una, tripulación, pertrechos y bastimentos.

En ambas había que almacenar seis mudas de cambio de velas, más las gruesas cuerdas de repuesto hechas de cáñamo de Filipinas: el material necesario para el viaje ocupaba más de la mitad de las bodegas.

Además, había que agregar las pipas que llevaban el agua que abastecía por lo menos a cien personas. Al problema de espacio y de peso había que añadir la carga de las mercancías orientales.

En conclusión al ser el comercio la fuente principal de las islas, dos barcos con una pequeña capacidad de carga y con un costo más gravoso, tenían menos provecho que uno solo de mayor tonelaje.

Bien, por este día terminamos, mañana continuamos con la narrativa de este interesante libro. Buena tarde

tere_wk@yahoo.com.mx

FACEBOOK: Mary Tere Schepers

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