“Y LA SEGURIDAD”

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La pandemia puso en pausa a todos o al menos eso creíamos. Pero la realidad nos marca otra cosa, los datos y las noticias que a diario vemos y escuchamos. Nos demuestran que el crimen no está guardado, ni descansando, al contrario está muy activo.

Los datos no mienten y durante esta cuarentena se han presentado distintos datos y que lo demuestran, como el mes más violento en casi 2 años otorgado al mes de marzo o el día más violento con 211 muertes con violencia, ocurrido el 7 de junio.

Estados que apenas hace un par de años no figuraban en la lista de violencia hoy la lideran. La percepción de la ciudadanía empeora y ven a la inseguridad en franco crecimiento, sin olvidar que el 2019 fue el año más violento desde que se tiene registro.

Esto nos indica que la política en seguridad aplicada por el gobierno, tiene pocos o nulos resultados.

El haber desaparecido a la Policía Federal, fue al parecer un grave error, ya que era una institución que tenía más de 18 años en función y aunque obviamente requería de una reestructura y revisión a profundidad, había logrado cierta lógica de funcionamiento y capacidades de acción que hoy hacen muchísima falta.

Este es un tema que se presenta en cada cambio de gobierno ya que no han logrado entender que en esta materia la claridad, continuidad y constancia son ejes rectores para la obtención resultados.

Este gobierno que siempre enarbolo que militarizar la nación era un error, se encargó de desaparecer una institución de origen civil, para dar entrada a una con base y estructura militar la “Guardia Nacional”, aparte del acuerdo por el que se dispone de las Fuerzas Armadas de manera permanente.

Pero este es un tema que no solo atañe al gobierno federal, ya que a nivel local y estatal brillan por las graves problemáticas que sufren sus órganos de seguridad, las cuales sufren una corrupción latente y la falta de preparación, capacidades, equipo y condiciones. Lo que facilita la corrupción de estas.

Este es un tema que dista mucho de poder controlarse y en el cual si no hay coordinación y apoyo entre todos los niveles de gobierno, será muy complicado ver resultados efectivos.

Necesitamos no solo policías preparados, si no personal que cuente con las capacidades requeridas para darle consecución al proceso y no encuentren durante el camino la manera de librarse de la ley por fallas durante este.

Una policía de investigación e inteligencia preparada para contar con una proyección y estrategias contundentes, que brinden los datos y los criterios necesarios para las fuerzas en acción.

Es decir es un trabajo de todos y mientras no logren coordinarse y mantener un proyecto con continuidad en la materia, la guerra esta perdida.

 

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