
A diez pasos de mi aproximadamente, está sentado un buen hombre de mirada tierna y misericordiosa, a su cuello está colgada una bufanda roja que hace juego con el tono que se asoma en su boca.
Parece un ser bajado del paraíso,hay una simetría perfecta entre su cuerpo y sus movimientos, le cuenta a su acompañante sobre los viajes hechos a lo largo de su vida y esta lo mira embelesada-supongo yo saboreando sus rojos labios-.
A diez pasos de mi aproximadamente, está aquel ser que según mis cálculos debe andar por los cuarenta soles y mientras le habla sin parar a su compañera de silla, yo le imagino sobre mi pecho contándome sus miedos.
“Diez pasos”
𝓛𝓪 𝓷𝓪𝓷𝓮