NATALICIO DE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

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Hola, amigos de Latitud Megalópolis, recordamos en el 372 aniversario del natalicio de la mujer adelantada a su época, a la Décima Musa… Sor Juana Inés de la Cruz.

Sor Juana Inés se reveló como niña prodigio y aprendió a leer a la edad de tres años, a pesar de que en su época no era habitual que las mujeres accedieran a la cultura. Joven Brillante, culta y admirada, su poesía ingeniosa, elocuente y expresiva, la convirtió en la personalidad más destacada de las letras novohispanas del siglo XVII.

Hija ilegítima, nació en San Miguel Nepantla, hoy Estado de México el 12 de noviembre de 1648. Su nombre, antes de tomar el hábito, fue Juana de Asbaje y Ramírez ya que fue hija natural de la criolla Isabel Ramírez de Santillana y el vizcaíno Pedro Manuel de Asbaje.

Siendo pequeña, Sor Juana se crió con su abuelo materno Pedro Ramírez, en la hacienda de Panoaya. Su genio se manifestó desde temprana edad: habiendo estudiado apenas las primeras letras en Amecameca, del hoy estado de México.

A los tres años Sor Juana ya sabía leer, a los siete pedía que la mandaran a estudiar a la Universidad y a los ocho escribió una loa para la fiesta de Corpus.

Por su anhelo de aprender más, muy joven fue enviada a la ciudad de México donde estudió latín (en sólo 20 lecciones) ya leía perfectamente y regresó a casa de su abuelo.

En 1656, a la muerte del abuelo, su madre envió Sor Juana a la capital a vivir a la casa de su hermana, María Ramírez, esposa del acaudalado Juan de Mata.

En 1665 entró a la Corte al servicio de la virreina, doña Leonor Carreto, marquesa de Mancera, y fue objeto de asombro y veneración por su inteligencia, memoria y discreción.

Instigada por su confesor, el poderoso jesuita Antonio Núñez de Miranda, en 1667 decidió ingresar al convento de San José de las carmelitas descalzas para poder dedicarse al estudio. Más tarde, abandonó este convento por enfermedad y, en 1669, ingresó de forma definitiva al convento de San Jerónimo de la ciudad de México, donde permaneció el resto de su vida.

Sor Juana reunió una valiosísima biblioteca que llegó a contar con alrededor de cuatro mil volúmenes y adquirió conocimientos de las más diversas disciplinas: teología, astronomía, pintura, lenguas, filosofía y música.

Enfermó y murió a los 47 años en la ciudad de México un 17 de abril de 1695 a consecuencia de una epidemia de peste, mientras cuidaba a sus hermanas de la orden religiosa.

Narración por Mary Tere Soto Schepers

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Buen día Comentarios a: tere_wk@yahoo.com.mx

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