Triunfal novillada en Ahuatepec; tres espadas salen a hombros en tarde de gran ambiente.

En medio de un ambiente festivo y con un lleno total en los tendidos, se llevó a cabo la Gran Novillada de la Feria Patronal en honor a Jesús de Nazareth, organizada por la Mayordomía y la Corporación Taurina Víctor Ortega, en la Plaza de Toros Jesús de Nazareth de Ahuatepec, Puebla.
Se lidiaron cuatro ejemplares de la ganadería de Zotoluca, propiedad de doña Alicia Vázquez Paredes, bien presentados y de juego destacado en términos generales, sobresaliendo por su calidad y bravura, lo que permitió el lucimiento de los actuantes.
Abrió plaza Ulises Sánchez, quien firmó una actuación importante, entendiendo a la perfección a su oponente para estructurar una faena de temple y conexión con el público. Mató de manera efectiva para cortar dos orejas, en medio de una fuerte petición del respetable. El novillo, de gran calidad, fue premiado con palmas en el arrastre. Sánchez brindó su labor al periodista Juan Antonio Hernández.
César Ruiz fue el gran triunfador de la tarde al cuajar una faena rotunda, plena de entrega y dominio, que caló hondo en los tendidos. Tras una estocada certera, se le concedieron dos orejas y el rabo, mientras que su enemigo recibió la vuelta al ruedo en el arrastre. El ganadero Rafael Coca acompañó al torero en la vuelta, siendo ambos largamente ovacionados. Ruiz brindó su faena al mayordomo de las fiestas.
Por su parte, José de Alejandría dejó constancia de su buen momento al realizar una faena de gusto y entrega, que fue coronada con la obtención de dos orejas. El novillo fue reconocido con arrastre lento. El espada brindó al profesor Salvador, integrante del comité organizador, e invitó tanto a la mayordomía como a los ganaderos a compartir la vuelta al ruedo.
Cerró la tarde Cristopher Morales, quien mostró disposición y entrega, pero vio diluido su esfuerzo tras fallar con el acero, siendo finalmente ovacionado con palmas.
Al término del festejo, Ulises Sánchez, César Ruiz y José de Alejandría salieron a hombros, rubricando así una tarde triunfal que quedará en la memoria de la afición de Ahuatepec.