Fernando Espino Arévalo, líder del Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC), reitera su demanda a Guillermo Calderón Aguilera, director general del Metro, para que participen los Trabajadores del STC en la rehabilitación del Puesto Central de Control y en el ensamble de los trenes adquiridos para la Línea 1.

El líder sindical destaca que con la intervención de los trabajadores del Metro se garantiza la operación óptima de los trenes en la operación, un menor costo de la rehabilitación, además de que los obreros y técnicos del STC cuentan con 52 años de experiencia y están altamente capacitados en los trabajos de operación y mantenimiento de los trenes.
SINDICATO PIDE MANO
El director del STC, Guillermo Calderón, dijo que el tren cabeza de serie será manufacturado en China por la empresa contratista CRRC Zhuzhou Locomotive, subsidiaria de China Railways, pero el resto se ensamblaría en México.
Ante este anuncio, el SNTSTC ya levantó la mano en pro de dar un mejor servicio a los usuarios del Metro.
En una carta dirigida al ingeniero Calderón Aguilera, remitido el jueves pasado, Espino Arévalo reitera “el interés de los trabajadores del Metro por participar en los trabajos de ensamble final de los trenes de manufactura china, para lo cual contamos con personal técnico especializado en material rodante, lo que garantiza la mayor calidad de los trabajos a desarrollar”.
Cabe señalar que el 18 de diciembre del año pasado el Metro suscribió un contrato con el consorcio chino CRRC Zhuzhou Locomotive y CRRC (Hong Kong) Co (así como su subsidiaria mexicana MEXIRRC), por un monto de 37 mil 374 millones 793 mil 058.08 pesos a pagar en 19 años, para la modernización integral de la Línea 1 (que en septiembre pasado cumplió 52 años en operación) y que incluye un lote de 29 trenes nuevos con mayor capacidad de automatización de procesos.
Será el próximo año cuando inicie el proceso de modernización, que abarca también cambios de los sistemas de vías, comunicación, señalización, eléctricos y electrónicos.
Según Calderón, actualmente se están terminando los proyectos ejecutivos y a la par “se está trabajando en la manufactura de los trenes, se van a ensamblar aquí (en México), pero se están definiendo los diferentes componentes. El primer tren cabeza de serie viene de China”.
Sobre este punto, Fernando Espino demanda la participación de sus agremiados en el ensamble de los trenes chinos, debido a que los trabajadores ya participaron previamente en el ensamble de un lote de 10 trenes fabricados por la empresa española CAF, que circulan en la Línea 1.
“Al atender nuestra petición se permitirá detectar oportunamente las probables deficiencias que se pudieran presentar, con lo cual se evitarían fallas en el servicio que ofrece el Metro.
“Es importante aclarar que la empresa CRRC, según se sabe, no cuenta con experiencia alguna en la fabricación y operación de trenes sobre neumáticos (…) Nuestra propuesta ofrece ventajas al fabricante de los trenes, para que pueda entregar un producto de acuerdo con las necesidades del Metro (…) Garantizamos que con la participación del personal técnico de material rodante se ayudaría en mucho para contar con trenes que operen en condiciones óptimas”, afirmó Espino.
UN TREN MENOS A CAMBIO DE LA RECONSTRUCCIÓN DEL PCC1
Es de resaltar que el Metro de la Ciudad de México recibirá un tren menos a cambio de la reconstrucción del Puesto Central de Control (PCC) para las líneas 1 a 6, que resultó dañado en el incendio del 9 de enero pasado.
De esta forma, la empresa china CRRC Zhuzhou Locomotive, subsidiaria de China Railways, ya no entregará 30 sino 29 trenes nuevos, adaptados con un sistema de pilotaje que permitiría su operación autónoma.
Los trenes, que deberán empezar a entregarse a partir de 2023, estarán equipados con un Sistema de Control de Trenes a Base de Comunicaciones (CBTC), que permite conocer la posición exacta de cada tren mediante dispositivos instalados en las vías y el material rodante.
Toda la información generada por el tren es enviada cada pocos segundos a un puesto de mando centralizado que de manera automática calcula la distancia que cada tren está autorizado a recorrer de manera segura, lo que permite que los trenes circulen casi uno detrás de otro de manera segura, aumentando su frecuencia de paso y su capacidad de transportación en beneficio de los millones de usuarios.