Hay una pequeña nota de mi voz que grita tu nombre.
Se dispone a nacer en cada palabra, pero muere en el intento al sentirse rechazada.

Hay un espacio de mi aliento que grita tu nombre, cesa y se aflige cuando te ve venir entre suspiros
Pero muere de pena al saberte lejos.
Hay un milímetro de mi piel que grita tu nombre, ese pequeño espacio entre mis manos y tu recuerdo, el sudor de mis poros es un sollozo de mi ser por tus ausencias interminables.
Hay un silencio espeso y cruel que grita tu nombre.
Tu nombre que guarda mis últimos anhelos de un amor, de un amante, de un todo.
Hay tantas cosas dentro de mi que solo tienen tu nombre, tu nombre que se repite una y otra vez, mientras mis manos sudan ansiosas por saber de ti, aún sabiendo que las distancias son el único remedio de aquellos que destinados estamos a ser solo recuerdos.