En alguna noche de lluvia, de alguno de los primeros días de un agosto se me cuela tu nombre en la memoria…

Es casi media noche y te pienso una y otra y otra vez, para luego hacerme la misma pregunta de estos últimos días… De donde vienen aquellos que de un solo golpe se nos meten en el alma?
Acaso están hechos de algún material extraordinario, que sin avisar se posan dueños de todo lo que les rodea,incluyendo mis anhelos. Te has preguntado a donde descanza la lluvia después de golpear sin piedad la tranquilidad de la noche?, yo si sabes me lo pregunto ahora mismo y luego vuelvo a pensarte y te delineo centímetro a centímetro en mi recuerdo.
Debes saber que mientras tu duermes yo escribo y te pienso, te cuelas en mi con cualquier pretexto, te nombro, te necesito, te espero impaciente, aunque tal vez nunca llegues.
“Memorias de un anhelo”