
Me gusta creer que por las mañanas un caballero interrumpirá en mi habitación deseoso de mi y de mis placeres
Lo imagino venir con pasión desbordada asomada entre su risa
Mientras sus manos buscan hurgar entre mis ropas
Me gusta creer que por las noches ese mismo caballero mientras yo preparo la cena, pondrá la mesa y me contará sobre las penas del día a día
Me gusta creer en los milagros, en el amor, y los buenos presagios
Me gusta pensar que aún existen almas
Caminando hacia cuerpos donde les espera un espacio para depositarse y ser felices.
“Poquitos de fe”
𝓛𝓪 𝓷𝓪𝓷𝓮