LA ESTRUJANTE “LEYENDA” DE LA CASA DE LOS TUBOS EN MONTERREY

Por:

La construcción avanzaba, había tensión entre los albañiles. Cada vez se sentían más incómodos, les nacía un terror inexplicable. Todo empeoró; Desaparecían herramientas y se culpaban el uno al otro hasta que comenzaron las desgracias.

La casa quedaría terminada y entre los obreros había distensión y optaron superarlas y acabaron alcoholizados sólo Alberto no, el más serio y reservado.

Al día siguiente, solo tres llegaron al trabajo, Alberto entre ellos, él trabajaría en la parte de arriba y los otros se afinarían detalles en el primer piso.

Todo fue rápido, los albañiles escucharon gritos de terror; paralizado queriendo correr. Era Alberto y escucharon un fuerte golpe contra el concreto. Alberto yacía muerto en el piso y con los ojos abiertos, como si hubiera visto al diablo.

La obra no se detuvo, el padre fue para mostrarle a su hija el que sería su hogar, La niña llegó al piso alto de la casa, su padre la buscaba desesperado, escuchó un ruido estrepitoso. Su corazón lo sabía y vio su pequeña muerta.

Nadie quiso volver al lugar. Sólo el padre, con el corazón hecho añicos se embriagaba dentro de la Casa de los Tubos hasta que, no pudiendo más con el pesar de su alma, se quitó la vida.

A partir de entonces, la construcción se suspendió y fue abandonada. Se rumora que en más de cuarenta años fue testigo de pactos suicidas, muertes raras y apariciones. Esto sucedió hasta que, en 2016, se demolió la casa, poniendo fin así a la leyenda de la Casa de los Tubos. Nota: Este texto es una versión creada por la autora a partir de la leyenda popular de la Casa de los Tubos.

thumb_up ¿Te gusta el contenido? Compártelo en tus redes sociales.

Danos tu opinión

Campos marcados con *son obligatorios, su correo no sera publicado.