Tonterías, violaciones a la ley, acciones y declaraciones iracundas caracterizan al machuchón de Palacio Nacional y seguidores como si realmente sintieran que van a perder las elecciones y con ello parte del poder que acumularon con votos y chanchullos en 2018. Se comportan como si fueran la oposición y no el gobierno.
Las mismas declaraciones y acusaciones se repiten para este proceso intermedio, pero aderezadas con acciones arbitrarias, ilegales y autoritarias desde el poder que detentan desde el Ejecutivo federal hasta su mayoriteo legislativo y pasividad cómplice de la cabeza del Poder Judicial.
Ya es común escuchar proclamas de líderes camarales que se dicen doctores y presentan libros cuyo tema es precisamente el error en que más incurren: Nulidades, materia que por cierto debí recursar en la Escuela Libre de Derecho gracias a que mi maestro de Civil, Ignacio Morales Lechuga y los otros dos sinodales, me dieron chance de no reprobarme porque fallé en ese tema en mi examen anual.
A los de la Cuarta regresión, que no transformación, la ley no les importa, sino el poder, no para hacer política sino mangonear al país y para ello, hacen uso de su visión de justicia, de las instituciones a su alcance y las utilizan para amenazar, chantajear, perseguir y si es posible encarcelar a enemigos ciertos e imaginarios, a quienes disienten o no se doblan ante el poder.
Del Senado, salieron gritos, acusaciones contra ministros de la Suprema Corte, exigencia de liberar órdenes de aprehensión de la “autónoma” Fiscalía amlista y embargo de cuentas por parte de la UIF. Lo de siempre, actuaron la horca y cuchillo del Ganso de Macuspana.

Y mientras, el profeta de la 4T acusa de nueva cuenta al INE, desde Palacio Nacional se lanza contra candidatos rivales en Sonora y no quita el dedo del renglón sobre Nuevo León. Y surge la pregunta ¿Tan mal se ven que ya vaticinan su derrota estrepitosa en las urnas?
Las mismas estrategias, victimizarse, acusar en los otros acciones ilegales, aunque sean ellos mismos quienes las practican incluso utilizando todo el poder del gobierno federal.
Y tienen razón, el daño que han causado al país es de pronóstico reservado. La cifra del Inegi en cuanto a pobreza es aplastante, resume la incompetencia, incapacidad o perversos fines del actual gobierno: En dos años las políticas retrógradas, intimidación al capital y venganzas del actual régimen, acumularon en sólo un trimestre, el primero de este año casi cinco millones de mexicanos más en pobreza laboral.
Con ello se llega a 50.4 millones de personas a quienes no les alcanza su salario para completar una canasta básica. El ingreso promedio bajó de mil 919.84 pesos en 2020 a mil 827.39 pesos en el primer trimestre del 21. Y lo que falta en la caída económica y su lenta recuperación.
Y mientras, dinero bueno al malo: 750 mil millones a Pemex y CFE. Sólo esta última reportó pérdidas de enero a marzo por mil 775 millones de dólares, es decir más de 35 mil millones de pesos, así como una demanda de pago por 400 millones de dólares.
Tan es así que la empresa Coconal a través del presidente de su Consejo de Administración, Héctor Ovalle advirtió ante miembros del Colegio de Ingenieros Civiles de México, que esa constructora prefirió no participar en los proyectos del Tren Maya, Dos Bocas y Tren Transístmico porque “el proyecto, los estudios no están completos”.
Pero además apuntó que los tiempos de terminación de obra no son los adecuados y adelantan que “hagan lo que hagan”, no estarán listas esas obras en este sexenio.
Del Aeropuerto de Santa Lucía, que vino a sustituir el Internacional de Texcoco a un costo de pérdidas superiores a los 300 mil millones de pesos, no se comentó nada puesto que ese plan está en manos de las Fuerzas Armadas, pero al igual que en las otras obras, no se realizó un proyecto ejecutivo ni se presentaron los estudios de aeronavegabilidad y de suelo antes de la ejecución. Es más, no se conocen ni se sabrán hasta que el machuchón lo diga, así como ocultó por años los planes y contratos de los segundos pisos.
En salud, seguimos de mal en peor, prefieren reconocer que casi el 50 por ciento de los mexicanos ya se contagiaron de Covid-19 y por eso está cerca la “inmunidad de rebaño”, aunque oficialmente sólo reconocen 2.5 millones de infectados. Respecto a los muertos aceptan 221 mil, pero especialistas consideran cerca de 600 mil.
Todos esos datos los conoce la sociedad y sin duda habrán de gravitar en las elecciones del seis de junio y en esa encuesta parece que los morenos saben que llevan la de perder; sus dichos y acciones todos los días, los ponen en evidencia, no lo pueden ocultar.
Van contra Cabeza de Vaca, quieren ir los candidatos de Sonora y Nuevo León, pero aplicando la Ley del Ganso.
Un voto por Morena es un voto contra México.