¿A qué me sabe la patria? Fue el tema del concurso en el que el atole prehispánico de maíz morado, de la cocinera María Teresa Solís López, fue seleccionado como el platillo más representativo del país.
María Teresa, es una cocinera originaria del municipio de Ixtenco, en el estado de Tlaxcala, ganó en la categoría individual de dicho concurso.
El atole, que logró imponerse a más de 500 recetas de todo México, está elaborado con maíz desgranado que se pone a fermentar con agua y se combina con varios ingredientes ya hechos polvo.

La preparación se cocina en anafre con carbón y se mueve hasta lograr la consistencia adecuada y alcanzar su característico color morado.
Al servirse, el atole se acompaña con pan de sal, con la intención de que no pierda el sabor y se pueda degustar de la mejor manera. Todos los ingredientes son 100% prehispánicos y originarios del estado de Tlaxcala.
Este atole es una bebida que representa a la comunidad.
La cocinera otomí, María Teresa Solís López, contó a la agencia de noticias EFE que le costó mucho trabajo decidir con qué platillo quería presentarse en el concurso cuando decidió participar.
Fue entonces cuando pensó en esta bebida tradicional que nadie fuera de Tlaxcala conocía, pero que representa a su municipio, ya que se acostumbra servir en momentos especiales y fiestas locales a los habitantes e invitados.
Además, contó que la receta está elaborada con maíz morado que su esposo produce en el campo, con ayocotes (frijol grande de colores), azúcar blanca y canela.
Llegar a la final fue algo que llenó de orgullo a María Teresa, quien no se esperaba ser la ganadora del concurso. “Cuando me notificaron que era la ganadora de la fase individual sentí una emoción muy grande porque algo tan tradicional de mi pueblo esté en boca ahora de todo el mundo”.
La cocinera añadió que incluso chefs reconocidos la felicitaron y disfrutaron de algo que por tradición aprendió a hacer.
La convocatoria para el concurso ¿A qué me sabe la Patria? se abrió a chefs, cocineros y público en general, donde se inscribieron 679 personas y grupos de todo el país. En la categoría individual se inscribieron 565 recetas, mientras que en la colectiva 114 grupos comunitarios.
No por nada la Cocina Mexicana está inscrita como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde el año 2010 ante la UNESCO.