Una gran parte de nuestra vida tuvo tonos rosas y brillantes, fuimos niñas, niños y adolescente bastante afortunados, nunca nos hizo falta nada y hasta ese momento no supimos de carencias, de necesidades, de hambre, pero en nuestro mundo de inconsciencia creemos que nos hace falta todo y lo peor es que cuando se cruza alguien en nuestras vidas y lo vemos como nuestro gran salvador de ese pequeño mundito lleno de carencias nos adentramos en ese camino donde la vida nos da una sacudida y nos pasa al lado oscuro y es ahí donde conocemos falta de todo, que nos marca un destino afortunado o desafortunado pero que a fin de cuentas es la punta de lanza de esos hombres y mujeres del ahora.
“Me opongo a la violencia porque cuando aparece para hacer bien, el bien solo es temporal; el mal que hace es permanente.”
— Mahatma Gandhi.
Cuando llegamos a conocer la vida en pareja creemos que seguirá siendo color de rosa, llena de sueños, ilusiones, proyectos, planes de vida y al cabo de un tiempo esta nos sorprende y nos muestra una negra realidad que se convierte, en abusos psicológicos, golpes, gritos, engaños, manipulación etc.

Y ahí es donde todo se torna obscuro, pero lo mejor viene cuando decidimos salir de ahí y enfrentarnos a la vida que nos tiene grandes sorpresas, algunas logramos avanzar, otras nos quedamos en el camino y algunas regresamos a ese lado obscuro porque esas marcas de vida se nos quedaron tatuadas y es aquí donde nos preguntamos ¿Qué es la violencia psicológica?
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia define la violencia psicológica como cualquier acto u omisión que dañe la estabilidad psicológica: negligencia, abandono, descuido reiterado, celotipia, insultos, humillaciones, devaluación, marginación, indiferencia, infidelidad, comparaciones destructivas, rechazo, restricción a la autodeterminación y amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio.
Violencia que debe terminar,
Violencia que lastima, que mata,
También al familiar.
Violencia que no se puede repetir,
Violencia que destruye sueños, y
Crea lágrimas sin fin.
Violencia que no se entiende
Violencia que condena, que encierra,
Y que tarde se arrepiente.
Violencia nunca más,
Violencia que se debe frenar,
Que todo lo que quita, no vuelve jamás.
Violencia que golpea la vida,
Violencia que desconoce el amor,
Que merece castigo y nunca perdón.
A pesar de que la violencia psicológica no necesita intervención física, deja grandes huellas emocionales tanto en hombres como en mujeres, y hace que la experiencia de vida se torne al lado más obscuro de nuestro ser y en algunos casos elimina por completo a una persona sacando su peor versión, es por ello que debemos conocer esos síntomas que debemos detectar y ponernos en alerta.
Los síntomas físicos pueden ser:
• Ahogos
• Vértigos
• Dolores de cabeza
• Ardores de estómago
• Diarreas
• Náuseas
• Vómitos
• Dolores musculares
• Contracturas
Los síntomas emocionales y psicológicos:
• Problemas en la alimentación
• Adicción a distintos tipos de sustancias como el alcohol
• Dejadez y descuido en el aspecto físico
• Irritabilidad
• Apatía
• Baja autoestima
• Pérdida de relaciones sociales llevando en muchas ocasiones al aislamiento
• Sensación de haber dejado de ser la persona que era
• Estrés
• Ansiedad
• Estado de ánimo deprimido
• Alteraciones de los patrones de sueño
• Sentimientos de impotencia e inutilidad
• Indecisión
• Inseguridad
• Dependencia emocional
• Ataques de ira dirigidos a otras personas
• Inapetencia sexual
• Sentimientos de vergüenza y culpa
• Sensación de debilidad
• Dificultad en la toma de decisiones
• Culpabilidad
• Mecanismos de afrontamiento basados en la huida
• Sentimientos de inferioridad
El reconocernos como seres humanos que merecemos respeto y amor, es un trabajo que debemos hacer necesariamente primero en nosotros mismos y vernos desde el ser para comenzar a enamorarnos de esos grandes seres con quien convivimos todos y cada uno de nuestros días, encontrar ese camino de luz hacia nuestro corazón es el camino perfecto para salir de ese lado oscuro y conocer una nueva versión de nosotros mismos, por lo que el rendirse no es opción, la fe y el poder que le demos a nuestras palabras y nuestras acciones será la fuerza que se necesita para ganar esas batallas..
El miedo y el coraje
Son gajes del oficio
Pero si se descuidan
La derrota el olvido.
El miedo se detiene
A un palmo del Abismo
Y el coraje no sabe
Qué hacer con el peligro
El miedo no se atreve
A atravesar el rio
Y el coraje rechaza
El mar del infinito
No obstante, hay ocasiones
Que se abren de improviso
Y allí miedo y coraje
Son franjas de lo mismo.
Poema inédito-Mario Benedetti
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