* 1ª Santiago 1—13 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie

Para tener dinero líquido, el príncipe Andrés de Inglaterra está vendiendo ya algunas de sus mansiones. Ahora está vendiendo la Helora, la gran mansión de los Alpes Suizos que compró en 2014 junto a su exmujer Sarah Ferguson (Pablo Rincón Gallardo, qepd, me la presentó en Tecámac) por casi 20 millones de euros. Sé que su madre ayudará a pagar los 14 millones del acuerdo que hizo su hijo Andrés que mantuvo relaciones sexuales hasta en tres ocasiones con Virginia Giuffre, que además estaba siendo explotada por una red pedófila. Lo que ha hizo Andrés hace 10 años ha enturbiado la impecable imagen que tiene la reina Isabel II de Inglaterra que celebrará 70 años de reinado. Pero esto no para aquí, además su nieto Harry publicará unas memorias, que desde que dejó la Familia Real para instalarse con la arribista Meghan Markle en los Ángeles, no ha parado de protagonizar enfrentamientos con Buckingham Palace. En definitiva, lo que en principio debía ser un año cargado de felicidad para Isabel II, se podría acabar convirtiendo en su peor “annus hooribilis”. Y para terminar con esta novela monárquica, ahora resulta que la Fundación del príncipe Carlos es ahora investigada por corrupción Tuve la oportunidad de conocer y hablar con Carlos de Inglaterra cuando se casó con Lady Di (Spencer), luego en el Campo Marte, y posteriormente en su yate, acompañando a Jaime Camil, Pepe Cuaik, Pepe Guindi, Tony Scheffler y Agustín Barrios Gómez, además de este columnista que fue quien tomó la única fotografía que mandó imprimir Camil y la obsequió a los que fuimos a la visita del vetusto Yate Real). Por supuesto, el protagonista de la velada fue Pepe Cuaik, quien le contó varios chistes a Su Majestad.
Una oportunidad para adentrarse al mundo del vino
El Festival 100 Vinos Mexicanos alista su edición 2022, la cual en este regreso sorprenderá a los visitantes con nuevas propuestas y con actividades 100% al aire libre. Este encuentro –al que me invitó una alta autoridad de Querétaro— es la oportunidad para que personalidades y turistas se adentren en el mundo de la cultura vitivinícola, al tiempo que apoyan la reactivación de una industria que emplea 500 mil jornaleros. Este magno evento —¿veremos a José Cabrera y a Carmen Escalante, o a los Cinta—Ruiz?—se llevará cabo el 26 y 27 del presente mes, en Viñedos La Redonda, en Ezequiel Montes (donde Paco González y América Ortega poseen un bello rancho), con la participación de 750 etiquetas de vino, producidas por distintas casas vinícolas de regiones enológicas de México como Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Baja california Sur, Durango y Sonora. Ojalá estén presentes también los vinos de Casa Madero, Casa de Piedra, todos los de la franja de Baja California Sur, etcétera. Y les diré un gran tip que para que nos los agarren sorprendidos. ¿Saben cuál es el mejor vino del mundo? Pues no es un Petrus, o Romnanée Conti o un Chateau Rothschild o vinos italianos o de Rioja o de la Ribera del Duero. Una vez que platiqué con Leo Zuckerman en casa, le dije que el mejor vino del mundo era el que hizo Jesucristo en las Bodas de Caná. Fue su primer milagro. Amaríamos tomar ese precioso vino que simboliza la sangre de nuestro Salvador.
Escena narrada de erotismo, luto y muerte
Dos cuerpos en la cama son solo eso, carne y sudor; porque los cuerpos sin ropa alguna encima, donde se quedan amarradas las procedencias de cuna, no entienden de distinciones sociales, ni de rumores racistas, aunque una de esas pieles sea negra. Año 1924, en Beechwood (Inglaterra), los aristocráticos Niven (Olivia Colman, Isabel II en “The Crown”, y un semi–ausente Colin Firth), que han perdido a sus dos hijos en la guerra y ya es un matrimonio completamente desgastado por aquellas pérdidas, se prepara o para celebrar el Día de la Madre y el compromiso de Paul (Josh O’Coonor, o el príncipe Carlos en la antes dicha y excelente serie), el hijo de unos buenos y no menos acaudalados amigos, con Emma, que intuye que Paul no llegaba tarde siempre porque estudia durante todos sus ratos libres para convertirse en un futuro abogado. Y tiene razón, porque el joven mantiene desde hace varios años relaciones sexuales con Jane (Odessa Youn), una de las criadas que trabaja en la mansión de los Niven. Hay más, pero ya se me acabó el espacio. Y hasta la próxima,
¡abur!