El 10 de febrero de 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma constitucional en materia electoral, entre los cambios más relevantes que implicaba esta modificación a la Carta Magna estaban la sustitución del IFE por el INE, la elección consecutiva de senadores y diputados, presidentes municipales, regidores y síndicos hasta por 12 años, modificación del umbral mínimo de votos para conservar el registro de los partidos políticos de 2 a 3%, la paridad en las candidaturas, la modificación al período del gobierno federal el 1º de octubre de 2024 a 2030 y la posibilidad de que el Presidente pueda optar por un gobierno de coalición.

Me voy a referir a este último cambio, el gobierno de coalición.
¿Qué significa para la oposición?, ¿Por qué lo impulso?, ¿Quiénes estuvieron detrás de esta incorporación a la constitución?, es muy importante recuperar el contexto para poder comprender los alcances de esta medida en la actualidad.
Transitaba desde 2012 la LXII Legislatura del Congreso de la Unión cuando se realizaron las llamadas reformas estructurales del peñismo, la educativa, la político electoral, la de telecomunicaciones, la financiera y la energética.
En los controles de las cámaras y quienes operaron estas reformas, estaban Emilio Gamboa Patrón, en el Senado de la República y Manlio Fabio Beltrones, en la Cámara de Diputados por parte del PRI.
Estos personajes son pieza clave para ubicar la reforma constitucional para establecer los gobiernos de coalición.
Conscientes de que cada vez era más difícil sostener un gobierno hegemónico que emanara de la centroderecha, los avezados políticos del régimen neoliberal consideraron oportuno darle fuerza constitucional a lo que ya se venia fraguando en los hechos, un gobierno de coalición, con programa e iniciativas comunes que le permitieran concretar reformas trascendentales y gobernabilidad, como sucedió para sostener en el poder a Felipe Calderón así como aprobar las llamadas reformas estructurales.
Es importante recordar que el presidente de la Cámara de diputados que defendió estas reformas era nada más y nada menos que el panista Ricardo Anaya, pero no era el único apoyo, los partidos Nueva alianza de Elba Esther Gordillo, el Verde, la parte de los Chuchos del PRD, estaban en el acuerdo y se veían identificados en el proyecto.
En tribuna los legisladores Antonio Cuéllar Steffan del PVEM, Fernando Belaunzaran Méndez y Carlos Augusto Morales López del PRD, sostuvieron en sus razonamientos a favor de la reforma electoral del PRI que estas medidas profundizaban la democracia y que se favorecía la rendición de cuentas a través de la reelección de legisladores, lo que en realidad buscaban era asegurarse la estancia en los encargos legislativos.
Es así como se construyó un andamiaje agresivo en contra de los partidos nuevos como era Morena, para que en el caso de que no alcanzara la cantidad de 3% de la votación, sencillamente no tuviera asignación de legisladores plurinominales y por ende carecería de representación en el Congreso de la Unión.
También aseguraron un Consejo General del INE a modo, que les redituó políticamente hasta 2023.
Es importante advertir que la elección de los consejeros Ciro Murayama y Lorenzo Córdova, emanaron de este acuerdo entre la centroderecha, con el control del PRI, a través de Marco Antonio Baños, por ello no es nada raro encontrar a estos exconsejeros como asesores del comité asesor del Frente Opositor para la elección de su candidato a la presidencia de la república. Hay que tener memoria para ubicar a cada personaje en su justa dimensión.
Además, las fuerzas políticas de centroderecha prácticamente habían diluido sus fronteras y actuaban como uno solo, hoy lo podemos ver perfectamente estructurado en el bloque opositor.
A pesar de la derrota electoral de 2018 de la centroderecha, no podemos sostener que los cálculos políticos de personajes como Manlio Fabio Beltrones son equivocados o que no saben de lo que hablan, tan es así que en fechas recientes ha reiterado ante el bloque opositor la necesidad de avanzar en un gobierno de coalición.
El propio Beltrones reconoció que el ex presidente Felipe Calderón le ofreció al PRI conformar un gobierno de coalición, sin embargo, eso no prosperó por la falta de legislación en la materia en 2006.
La derecha no ha quitado el dedo del renglón y fortalecen sus lazos para derrotar a Morena.
La izquierda no puede ni debe echar campanas al vuelo y pensar que tiene ganada la presidencia, todo lo contrario, no deben pasar inadvertidas estas instituciones incrustadas en la constitución por la derecha, la cual podría dar un dolor de cabeza a la Cuarta transformación si no son tomadas con seriedad.
Es muy interesante y muy fácil de comprender, es un ángulo de ver la política muy interesante, felicidades maestro!!!