Te nombraron…
Tal y como debías llamarte, en las letras que conforman tu nombre se esconde un guerrero de grandes batallas, y corazón valiente y sincero.

Eres remanente de aquellos que creyeron en la fuerza de una divinidad responsable de tu existencia y de la mía.
Te sentenciaron Rey
Y no fue casualidad, así debía ser, porque con sólo sonreír deslumbras a quien tiene la dicha de toparte.
Las once letras que dan vida a tu existencia
Son un convenio con el universo
De una larga y plena vida
Te nombraron tal como debías llamarte
Y tus ojos hacen juego con la calidez de tu alma.