INTOLERABLE

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Estimado amigo: el contundente y lapidario señalamiento de Trump, con el que afirmó el contubernio del gobierno de Sheinbaum y López con el narcotráfico,  y al que calificó de intolerable, mediante el cual se justificaron las medidas arancelarias que a partir de este martes se aplicarían, surtieron sus efectos y Sheinbaum con su gobierno dobló las manos y puso fin a la más vergonzosa y grave maniobra de complicidad con el crimen organizado que en los últimos seis años, lleno de oprobio y dolor a la nación y que López fabricó bajo el complaciente mote de “abrazos y no balazos”.

Y es que de otra manera no habría sido posible el cambio de rumbo, si no fuera mediante una presión como la ejercida por Trump y su gobierno, de imponer el 25% de aranceles a todas las exportaciones mexicanas aquel país, para que asumiera Palacio Nacional su responsabilidad y de una vez por todas combata y someta a la delincuencia organizada como grupos que ponen en riesgo la estabilidad y soberanía interna y con ello regresar la paz que reclama la sociedad mexicana.

Y es que al margen de que se diga que fue mediante chantaje, lo cierto es que las acciones que Sheinbaum y su gabinete de seguridad emprendieron en estos cuatro meses, eran meramente cosméticas y por supuesto que no convencieron a ninguna agencia de seguridad yanqui de sus resultados y por supuesto a Trump, de un cambio significativo en la treta planeada por López.

De ahí que la postrera jugada arancelaria fuera en sí misma la que rompiera el círculo vicioso que López trazó y Sheinbaum continuó, de manera que a partir del acuerdo alcanzado se suspende la imposición arancelaria por un mes. Sheinbaum y su gobierno se someterán al escrutinio del poderoso vecino, quien revisará y evaluará los resultados del combate a las estructuras orgánicas, operativas, financieras y políticas del narcotráfico, sin dar lugar a la simulación o al maquillaje, pues siempre estará latente la sanción arancelaria comercial, que por más que sea dañina para los gringos, es evidente que para nosotros será letal.

De ahí entonces la importancia que para nosotros alcanza el acuerdo, pues más allá, que beneficie a Trump y su discurso, lo cierto es una oportunidad inmejorable para ordenar la casa, que en el desorden y la corrupción y complacencia política hizo crecer la delincuencia como una hidra de mil cabezas cuyo desbordamiento puso en riesgo a toda la nación, a grado tal de una intervención militar.

Desgarrarse las vestiduras patrioteras y defender una soberanía mancillada por la delincuencia, sólo orilla a señalar con índice de fuego el contubernio político que empoderó y envalentonó la delincuencia, como vergonzosamente lo acusó La Casa Blanca por primera vez en la historia. Y que si bien en los comunicados de ambas presidencias se soslaya y no se menciona.

Queda claro, que el punto central del inicial acuerdo estriba, en el vergonzoso señalamiento que irá matizándose y desapareciendo en la medida que los resultados alcancen las complicidades políticas, que tutelan la delincuencia.

Como las de los gobernadores de Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Tamaulipas y exgobernadores como Cuauhtémoc Blanco, Cuitláhuac García y Rutilio Escandón entre otros muchos, quienes han sido señalados por sus vínculos con los grupos delictivos que azotan sus entidades.

En suma, el crecimiento desproporcionado de la delincuencia en muchas entidades del país, no puede entenderse sin la complicidad de muchos corruptos políticos, de todo tinte, pero principalmente de esa cosa llamada Morena, que vieron en su alianza la oportunidad para escalar posiciones de poder político y económico, a costa del sufrimiento de sus conciudadanos, quienes, en su indefensión, son víctimas de toda clase de delitos, incluso la muerte más infame.

Limpiar la casa será una tarea de pronósticos reservados y lo mejor no se podrá echar la basura debajo de la alfombra, porque la simulación y el engaño o el “atole con el dedo “ya no será el recurso posible.

Entre los años de 1986 a 2002 existió el mecanismo de Certificación de las Drogas por parte de Estados Unidos, (rechazada por los gobiernos en turno de México) con el que se evaluaban los esfuerzos de cooperación entre países con alta producción y tránsito de drogas dentro de los que México caía y eran evaluados y certificados cada año por sus resultados positivos o negativos; a México se le negó la inaceptada certificación en  los años 1987, 1988, 1997, 1998 y 1999.

Que, si bien establecía sanciones financieras y económicas y de asistencia bilateral, nunca fueron del impacto que hoy representan, sobre todo por el enorme intercambio comercial de ahora y el daño que producen en el mismo.

Esta certificación dejó de hacerse a principios de este siglo, y lo que son las cosas, después de 23 años y por culpa de la indolencia criminal, ahora se hará la revisión de forma pactada y aceptada, más específica y acuciosa, a diferencia con el pasado y donde las sanciones económicas serán de brutal repercusión inmediata, de no cumplirse de forma efectiva el combate a las organizaciones criminales, que pronto serán declaradas como terroristas.

¿Así o peor?

Entre paréntesis; la importancia del combate a las drogas y la inmigración por parte de Trump, es tan redituable que también la usa para renegociar el TEMC y sacar ventaja.

Y es que nuestra economía es tan vulnerable a causa del narco, principalmente, que permite esgrimir cualquier argumento.

Y cómo no, si la inseguridad y violencia penetra toda la cadena productiva, comercial y extractiva, donde las quejas y reclamos son el pan de cada día, y los oídos de las autoridades federales y de muchas entidades, son sordos.

Por eso Trump usa los aranceles como ariete, pues sabe de las debilidades oficialistas mexicanas, que ante la presión y el miedo reculan y aceptan las modificaciones que Trump desee.

Hace seis años López se dobló y abrió el tratado a revisión, cuando ya había sido aprobado y firmado por Trump, Peña Nieto y Trudeau, y eso que las condiciones migratorias y criminales eran muy diferentes, hoy Trump nuevamente se sale con su capricho y el TEMC será revisado anticipadamente y otra vez en posición de desventaja para nuestro país, precisamente por culpa de la delincuencia y su infiltración.

Es evidente, que el fenómeno delictivo y sus consecuencias, de ninguna manera se va controlar de la noche a la mañana y por el contrario será el tema constante en las mesas de negociación por el impacto que representa.

Suponer lo contrario es ingenuo y más cuando hay problemas que agravan la situación, como la mal llamada Reforma al Poder Judicial, que se ha convertido en un galimatías de enormes repercusiones para la solvencia jurídica de la nación y por supuesto a la inversión extranjera y por si fuera poco, por la infiltración del crimen en el tortuoso proceso.

En una palabra. Tela de dónde cortar con motivo del narco hay mucha. Y los aranceles listos a dispararse, si no se cumplen con las condiciones ventajosas de Trump.

Así que de aquello de que “las armas nacionales se han cubierto de gloria”, con motivo del acuerdo que pausó los aranceles, no pasa de ser un recurso retórico propagandístico.

Lo demás está por venir.

Sin duda.

¿No lo crees así, querido amigo?

P.D. Ardua tarea tendrá el Gabinete de Seguridad y Harfuch en las próximas horas, por establecer una ruta que convenza a las agencias de seguridad gringas, que hay efectividad en las acciones emprendidas, cuando la delincuencia está desatada con masacres en Sinaloa, Tabasco, Sonora, Guerrero, Tamaulipas, Michoacán, Chiapas, Guanajuato.

Y tuvieron siete meses para preparar una efectiva estrategia y hoy al troche y moche se está haciendo.

P.D. 2 Los rencores y la soberbia siguen imperando en Palacio Nacional, como si fuera dueña del Estado Mexicano Sheinbaum decide no invitar al Poder Judicial Federal a la celebración del aniversario de la Constitución.

Que no los invita por falta de compromiso con la ley. Ahora resulta que el ejecutivo es el guardián de la legalidad.

Y con la corte, así con minúsculas, que viene.

La legalidad al servicio de su emperatriz.

Y si no, vean las listas de los que van a la judicatura federal.

Por eso los trae abajo Trump.

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