Plaza de Toros Nuevo Progreso de Guadalajara
Domingo 1 de febrero de 2026
Segunda corrida de la feria de aniversario
Toros de Campo Rea (1,2, 3 y 4) y Villa Carmela (5, 6, 7 y 8)
De rejones para Guillermo Hermoso de Mendoza y, a pie, Ernesto Javier “El Calita”, Diego San Román y Marco Pérez.

Diego San Román, una vez más, enamoró a Guadalajara, cortando una oreja a cada uno de sus ejemplares.
El queretano confirmó su estatus de consentido de la afición tapatía, cargando con el peso de la maratónica tarde dominical.
Con buen ambiente en los tendidos se celebró la segunda corrida del serial, una función larga, de ocho astados. Tras romper el paseíllo, se rindió un sentido homenaje a don Roberto Guerrero Ayala por su larga trayectoria como difusor de la fiesta brava.
“Cinco Siglos”, de Campo Real, abrió plaza para Guillermo Hermoso de Mendoza. El toro tuvo buen tranco, aunque al jinete le costó encontrarle la distancia. Estuvo acertado con las banderillas cortas y largas, pero errante con el rejón de muerte, que dejó hasta el cuarto intento. Silencio.
“Zapatero”, quinto de la tarde, fue un buen ejemplar con el que Hermoso cuajó una faena lucida, llevándolo cosido a la grupa y ofreciendo los cuartos traseros del caballo. Dejó el rejón entero, insuficiente, y recurrió al descabello. Ovación.
“Ferdie”, segundo del festejo, correspondió a “El Calita”, vestido de Azul Cemento y oro. Su muleta, con la leyenda Respeto a la Libertad, acompañó una labor de buenas hechuras, aunque algo despegada. Falló con la espada en tres ocasiones. Silencio.
Con el sexto, “Clásico”, mostró mayor entrega y emotividad, buscándole las vueltas al toro en la corta distancia, pero nuevamente falló con el acero y se fue en blanco.
Diego San Román ataviado en un terno Tabaco y Oro se pegó un arrimón frente a “Juncal”, toreando por ambos pitones y tragando toro con firmeza. Se mostró sobrado de recursos, tanto de hinojos como de pie. Dejó media estocada y paseó una oreja.
Con “Filántropo” volvió a emocionar: lo recibió de hinojos junto a tablas y lo llevó a los medios con chicuelinas andantes. Tras el tercio de varas se echó el capote a la espalda para dibujar un rosario de gaoneras ceñidas. Con la muleta corrió la mano con temple y profundidad, arrimándose y aguantando una eternidad. Un pinchazo en lo alto precedió a la petición mayoritaria. Otra oreja.
Marco Pérez de Grana y Oro) lidió a “Condenador”, último de Campo Real, un toro fuertemente protestado por su falta de trapío. El español no estuvo mal, pero no logró sobreponerse al ambiente adverso. Media estocada tardó en hacer efecto. Salida al tercio.
Cerró plaza “Don David”, de Villa Carmela, un hermoso ejemplar que apretó con fuerza al caballo, derribando al picador y provocando momentos de tensión en el tendido, sin consecuencias. Con la muleta vino a menos y no permitió el lucimiento. Silencio.
Al final, el público salió satisfecho tras una tarde interesante, marcada por la entrega y el triunfo de Diego San Román.
Por Luciano “Chano” Sandoval